Cosas que ayudan con el dolor crónico (y cuáles no valen la pena)
Por Miguel Martínez, psicólogo · Colegiado nº CV17649 · Actualizado en 2026
Cuando algo duele desde hace meses se acaba comprando de todo, y el mercado del dolor crónico es de los que más promete y menos cumple. Va por delante lo importante y lo que peor se acepta: lo que más respaldo tiene es moverse poco a poco, no descansar. Lo que compres debería servir para eso. Aquí va lo que ayuda de verdad, lo que no, y una advertencia sobre el aparato que más se compra sin preguntar.
Lo que sí vale la pena, y para qué
En cada apartado te enlazo la búsqueda, no un modelo concreto: así comparas precios tú y no te mando a un producto que igual mañana ya no está. Te oriento por criterio, no por marca.
Moverte un poco todos los días
Cuesta creerlo cuando duele, y es lo que más respaldo tiene: en la mayoría de los dolores crónicos, el reposo prolongado empeora las cosas y la actividad graduada las mejora. No se trata de aguantar dolor: se trata de subir muy poco a poco desde un punto que sí puedas sostener. Lo que compres tiene que servir para eso.
Una manta o almohadilla eléctrica
El calor local no cura nada y alivia de verdad mientras se aplica, sobre todo en dolor muscular y de espalda. Es barato, es seguro si se usa con cabeza y no tiene efectos secundarios. Busca apagado automático y no la uses dormido ni sobre piel con poca sensibilidad.
Un cojín lumbar, o uno de asiento
Si el dolor aparece o empeora al estar sentado, la postura y el apoyo cambian bastante el día. Un cojín lumbar en la silla que ya tienes hace más que cambiar de silla, y cuesta veinte veces menos. Pruébalo antes de gastar en muebles.
Una almohada que te encaje
Dolor y mal sueño se alimentan mutuamente: se duerme peor por el dolor y al día siguiente duele más. La almohada no es magia, pero acertar con la altura —la que mantiene el cuello alineado según duermas de lado o boca arriba— quita una de las causas evitables.
Una libreta, o el registro que ya tienes aquí
El dolor crónico casi nunca es igual todos los días, y en la memoria se recuerda como constante. Apuntar el nivel y qué estabas haciendo enseña que hay días mejores y qué los acompaña, y eso es información que sirve para decidir.
Lo que te permita seguir haciendo cosas
Un taburete para la ducha, un carrito para la compra, una silla plegable para poder salir a andar y parar. Ayudas así se rechazan por orgullo y son justo lo que permite no dejar de hacer, que es lo que más protege el ánimo.
Lo que no te recomiendo comprar
Esta parte es la importante, y es la que casi nunca sale en las guías de compras.
Pulseras magnéticas, parches de imanes y kinesiotape para el dolor crónico
Las revisiones no encuentran efectos más allá del placebo. No hacen daño, salvo al bolsillo y a la paciencia, y ocupan el sitio de lo que sí funciona.
Aparatos TENS comprados a la ligera
La estimulación eléctrica sí se usa en clínica y a algunas personas les alivia. Pero hay que saber dónde y cómo colocar los electrodos, y hay situaciones en las que no debe usarse —marcapasos, embarazo, sobre la zona del corazón o del cuello—. Si te interesa, pregúntale a tu fisioterapeuta o a tu médico antes de comprarlo por internet.
Colchones y sillas «para el dolor de espalda» de precio alto
Es la compra más cara que se hace por dolor y la que menos respaldo tiene. Un colchón de firmeza media suele ir bien a la mayoría, y por encima de cierto precio no hay diferencia demostrable. Antes de gastarte mil euros, prueba el cojín lumbar y la almohada.
Suplementos «para las articulaciones» y colágeno
La evidencia es floja y, cuando existe, el efecto es pequeño. Lo que sí tiene respaldo para el dolor crónico es aburrido: moverse de forma graduada, dormir mejor y trabajar la parte psicológica, que no es lo mismo que decir que el dolor esté en la cabeza.
Y lo que de verdad manda
Si de esta página te llevas una cosa: el reposo prolongado empeora casi todos los dolores crónicos, y la actividad graduada los mejora. Empieza por debajo de lo que puedas y sube muy poco a poco. Y si el dolor te ha ido quitando la vida —has dejado de salir, duermes mal, el ánimo está por los suelos—, eso también se trata: mira dolor crónico y cuando el cuerpo avisa.
¿Y si quieres trabajarlo con alguien?
Soy Miguel Martínez, psicólogo colegiado nº CV17649. Paso consulta online para toda España y presencial en Valencia. Si esto te está pasando de verdad y quieres que alguien mire tu caso, escríbeme y te digo cómo trabajo, sin compromiso.
Cómo trabajo y cómo pedir cita →Aviso: aquí no se cobra comisión por nada. No hay marcas patrocinadas en esta página y no recomiendo nada que no le diría a un paciente en consulta. Cuando algo no vale la pena, lo pone.