Cuando el cuerpo avisa y las pruebas salen bien
Por Miguel Martínez, psicólogo · Colegiado nº CV17649
Seis herramientas para cuando te duele algo de verdad, te han hecho pruebas, ha salido todo normal y te has quedado con la sensación de que nadie te cree.
¿Prefieres guardarla o imprimirla? Descárgala en PDF para tenerla a mano.
Seis herramientas
Herramienta 1
Primero el médico, siempre
Nada de lo que sigue sustituye una valoración médica. Que un síntoma tenga que ver con el estrés no se decide por descarte apresurado ni por internet: lo dice tu médico después de mirarlo.
Herramienta 2 · La que desatasca
«No es nada» no significa «te lo inventas»
Que las pruebas salgan normales no quiere decir que el dolor no exista. El dolor de cabeza tensional, el estómago revuelto, el nudo en la garganta o los mareos son reales y se sienten igual, tengan o no una lesión detrás.
Herramienta 3
Busca el patrón en el calendario
Los síntomas que suben con la tensión rara vez son constantes: aparecen los lunes, en las reuniones, después de discutir, los días de mucha carga, y aflojan en vacaciones.
Herramienta 4
La vigilancia amplifica lo que notas
Estar pendiente de una parte del cuerpo hace que se note más: es un efecto conocido de la atención. Por eso comprobar cada rato cómo va el estómago o el pecho acaba subiendo el síntoma.
Herramienta 5
No pares del todo
El reposo largo y dejar de hacer cosas empeora casi todo esto: se pierde forma, sube el foco en el síntoma y baja el ánimo. La vuelta a la actividad se hace por cantidad, no por cómo te encuentras ese día.
Herramienta 6
Trabaja el estrés de verdad, no de boquilla
Si el patrón apunta al estrés, la solución no es «relajarse»: es cambiar cosas concretas de la carga, del sueño y de lo que no estás diciendo.
¿Y si quieres trabajarlo con alguien?
Soy Miguel Martínez, psicólogo colegiado nº CV17649. Paso consulta online para toda España y presencial en Valencia. Si esto que cuenta la guía te está pasando de verdad y quieres que alguien mire tu caso, escríbeme y te digo cómo trabajo, sin compromiso.
Cómo trabajo y cómo pedir cita →