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📎 Guía gratuita · Cuidados

Cómo pedir ayuda a tu médico de cabecera

Por Miguel Martínez, psicólogo · Colegiado nº CV17649

Seis herramientas para esa consulta de diez minutos en la que quieres contar que lo estás pasando mal y no sabes ni por dónde empezar.

Ilustración: el ratón de Psicolinks junto a una nube de lluvia con un sol detrás
La idea de fondo. El médico de familia es la puerta de entrada a la salud mental pública, y esa puerta se abre o no según cómo se plantee una consulta de diez minutos. Hay tres cosas que cambian el resultado más que ninguna otra: decirlo en la primera frase y no al final, describirlo con datos concretos en vez de con adjetivos, y pedir expresamente lo que quieres, incluida la derivación. No es manipular a nadie: es que en diez minutos no hay margen para adivinar.

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Seis herramientas

Herramienta 1

Ve con las tres cosas escritas

En una consulta corta y con nervios se olvida la mitad. Y salir sin haber dicho lo importante es lo más frecuente que hay.

Hazlo así: lleva escritas tres cosas: qué te pasa en una frase, desde cuándo, y qué quieres pedir. En papel o en el móvil, y déjalo a la vista sobre la mesa.

Herramienta 2 · La que más cambia la consulta

Empieza por lo que más te importa

Mucha gente deja lo psicológico para el final —«y otra cosa, ya que estoy…»— cuando ya no queda tiempo. Es el error más caro de la consulta.

Hazlo así: dilo en la primera frase: «vengo por algo de ánimo» o «llevo meses con mucha ansiedad». El orden en que se dicen las cosas cambia lo que se atiende.

Herramienta 3

Describe conductas y datos, no etiquetas

«Estoy fatal» no orienta a nadie. «Duermo cuatro horas, he perdido cinco kilos y llevo dos semanas sin poder ir a trabajar» sí.

Hazlo así: lleva números: horas de sueño, días que has faltado, veces por semana. Los datos concretos hacen mucho más que los adjetivos.

Herramienta 4

Pide lo que quieres, con esas palabras

Los médicos no adivinan qué esperas. Y muchas derivaciones no se hacen simplemente porque nadie las pidió.

Hazlo así: dilo literal: «quería que me valoraras y saber si puedo pedir cita con salud mental». Y si te dan medicación y preferirías empezar por psicoterapia, dilo también: es una conversación legítima.

Herramienta 5

Lleva tus resultados si los tienes

Un cuestionario de cribado con una puntuación ayuda a que se te tome en serio y ahorra explicaciones.

Hazlo así: imprime o enseña el resultado del test de ansiedad o del test de depresión. Y si has llevado el registro de siete días, mejor todavía: eso es información clínica de verdad.

Herramienta 6

Si no te sientes atendido, insiste o cambia

«Es estrés, descansa» es una respuesta que se lleva mucha gente y que no resuelve nada. Tienes derecho a pedir más.

Hazlo así: pide otra cita para hablarlo con calma, o pide cambiar de médico en tu centro, que se puede. Y si es urgente, urgencias también atiende salud mental.
Y si necesitas ayuda hoy. Si no puedes esperar a una cita, tienes las vías en dónde pedir ayuda. En una emergencia, el 112; si hay pensamientos de hacerte daño, el 024, gratuito y las veinticuatro horas.

¿Y si quieres trabajarlo con alguien?

Soy Miguel Martínez, psicólogo colegiado nº CV17649. Paso consulta online para toda España y presencial en Valencia. Si esto que cuenta la guía te está pasando de verdad y quieres que alguien mire tu caso, escríbeme y te digo cómo trabajo, sin compromiso.

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