Decir que no en el trabajo
Por Miguel Martínez, psicólogo · Colegiado nº CV17649
Seis herramientas para cuando aceptas cosas que no te caben, te vas el último y luego te enfadas contigo por no haber dicho nada.
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Seis herramientas
Herramienta 1
Gana tiempo antes de contestar
La mayoría de los «sí» que luego pesan se dan en los tres segundos siguientes a la petición, por sorpresa y por no quedar mal. Con veinte minutos de margen, la respuesta cambia.
Herramienta 2 · La que hace que funcione
Di que no a la tarea, no a la persona
Un no seco se vive como un rechazo personal y trae consecuencias. Un no que explica la razón operativa se discute con datos y no con emociones.
Herramienta 3
Enseña la lista, no tu cansancio
«Es que voy agobiado» se lee como un problema tuyo de organización. «Tengo esto, esto y esto para el viernes: ¿cuál quitamos?» convierte tu carga en un problema de prioridades que le toca resolver a quien manda.
Herramienta 4
No te disculpes ni des cinco razones
Dar muchas explicaciones convierte tu no en una propuesta a negociar: cada razón es una puerta que el otro puede intentar abrir. Y disculparse de más le dice a todo el mundo que decir que no era una falta.
Herramienta 5
Cuenta con la incomodidad de después
Las primeras veces vas a quedarte con mal cuerpo un rato, y ese malestar es lo que hace que la mayoría se eche atrás y acabe diciendo que sí. No es una señal de que hayas hecho mal.
Herramienta 6
Mira si el problema es tuyo o del sitio
Hay trabajos donde decir que no es posible y solo hace falta aprender a hacerlo. Y hay otros donde está penalizado de verdad. Confundirlos lleva a años de intentar arreglar con habilidades algo que no es tuyo.
¿Y si quieres trabajarlo con alguien?
Soy Miguel Martínez, psicólogo colegiado nº CV17649. Paso consulta online para toda España y presencial en Valencia. Si esto que cuenta la guía te está pasando de verdad y quieres que alguien mire tu caso, escríbeme y te digo cómo trabajo, sin compromiso.
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