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📎 Guía gratuita · Trabajo

El bajón de los domingos por la tarde

Por Miguel Martínez, psicólogo · Colegiado nº CV17649

Seis herramientas para esa angustia que aparece sobre las siete de la tarde del domingo y te estropea medio fin de semana antes de que empiece la semana.

Ilustración: el ratón de Psicolinks junto a un escritorio con un ordenador y una taza
La idea de fondo. La tarde del domingo es cuando por fin paras, y al parar aparece lo que llevabas dos días esquivando. Por eso funciona tan bien no dejarla vacía y haber cerrado el viernes por escrito lo que quedaba pendiente. Ahora bien, conviene distinguir: si el bajón viene de una tarea concreta, se resuelve con estos apaños; si te pasa todos los domingos y desde hace meses, el domingo no es el problema y hay que mirar de frente el trabajo.

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Seis herramientas

Herramienta 1

No es el domingo: es el lunes que ves venir

El bajón de la tarde del domingo casi nunca habla del domingo. Habla de lo que hay el lunes, y aparece justo cuando paras y deja de haber distracción.

Hazlo así: pregúntate qué es exactamente lo que se te viene encima: una reunión, una persona, una tarea pendiente, o el trabajo entero. La respuesta cambia por completo el plan.

Herramienta 2 · La que hay que tomarse en serio

Si la respuesta es «el trabajo entero», anótalo

Un domingo malo suelto le pasa a cualquiera. Todos los domingos malos, durante meses, son información y no una debilidad de carácter.

Hazlo así: lleva la cuenta cuatro semanas. Si son cuatro de cuatro, el asunto no se arregla con una técnica de domingo: hay que mirar el trabajo. Tienes las guías «El burnout» y «El estrés que no para».

Herramienta 3

Cierra el viernes, no el domingo

Buena parte de la angustia del domingo es la lista mental de lo que quedó a medias. Sin escribir, la cabeza la repasa sola todo el fin de semana para no olvidarla.

Hazlo así: los últimos diez minutos del viernes: apunta lo pendiente y las tres primeras cosas del lunes. Cerrado por escrito, la cabeza suelta.

Herramienta 4

Deja de vaciar el domingo

La tarde del domingo suele quedar vacía a propósito «para descansar», y el hueco se llena de anticipación. Es el peor rato para no tener nada que hacer.

Hazlo así: pon algo concreto y con hora: un plan con alguien, deporte, una clase, salir a andar. No hace falta que sea gran cosa; hace falta que ocupe la franja de las siete de la tarde.

Herramienta 5

Cuidado con el domingo de resaca y de siesta larga

Alcohol el sábado, siesta de tres horas y acostarse tardísimo dejan el domingo con el ánimo bajo y el lunes con sueño atrasado. Después es fácil confundir eso con angustia por el trabajo.

Hazlo así: mantén hora de levantarte parecida el fin de semana, siesta corta o ninguna, y el domingo con luz y algo de movimiento. Lo notarás sobre todo en el lunes.

Herramienta 6

Ten algo bueno el lunes

Si el lunes solo contiene obligaciones, tiene sentido que la tarde del domingo pese. Se equilibra metiendo algo que apetezca al principio de la semana.

Hazlo así: agenda algo el lunes que te guste: comer con alguien, entrenar, una serie por la noche. Parece un truco de nada y cambia bastante cómo se ve el domingo desde la tarde.
Cuándo mirarlo en serio. Si el bajón se ha extendido al sábado, si los domingos lloras o te cuesta dormir, o si el lunes te levantas con el cuerpo revuelto, ya no es una manía del domingo: es una señal de que algo del trabajo o de la vida hay que ajustar, y suele mejorar rápido cuando se ordena.

¿Y si quieres trabajarlo con alguien?

Soy Miguel Martínez, psicólogo colegiado nº CV17649. Paso consulta online para toda España y presencial en Valencia. Si esto que cuenta la guía te está pasando de verdad y quieres que alguien mire tu caso, escríbeme y te digo cómo trabajo, sin compromiso.

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