Aburrirse
Por Miguel Martínez, psicólogo · Colegiado nº CV17649
Seis herramientas para la única emoción que ya nadie deja aparecer.
Seis herramientas
Herramienta 1 · La que casi nadie se plantea
Ya casi nadie se aburre, y eso no es una buena noticia
El aburrimiento necesita un rato muerto, y los ratos muertos han desaparecido: la cola, el ascensor, los diez minutos antes de dormir, todos tienen ya una pantalla dentro. No es que te aburras más que antes; es que no llegas a aburrirte nunca, y eso tiene un precio que casi no se nombra.
Herramienta 2
El aburrimiento es una señal, no un fallo
Suele decir una de dos cosas, y conviene saber cuál. O «esto no significa nada para mí» —y entonces habla de la tarea, del trabajo o de con quién estás—, o «esto no me exige nada», y entonces habla de que te sobra capacidad y estás en piloto automático. Son problemas distintos y no se arreglan igual.
Herramienta 3
No lo confundas con el ánimo bajo, que se parecen mucho
Aburrirse es «no me apetece esto»; el ánimo bajo es «no me apetece nada». Y hay una diferencia que los separa bastante bien: al aburrido le arregla el rato una buena oferta —un plan que le guste—, y al que está bajo no.
Herramienta 4
El móvil quita el aburrimiento y deja el vacío
Es la trampa buena: funciona. Quitas el aburrimiento en dos segundos, y por eso lo haces doscientas veces al día. Lo que no quita es lo que había debajo — la tarea que no te importa, la tarde sin plan, la conversación que no tienes—, y encima te deja con la cabeza más dispersa para volver a lo que estabas.
Herramienta 5
Aburrirse a propósito, veinte minutos
Suena a broma y es de las cosas que más gente agradece: un rato al día sin pantalla, sin música y sin podcast. Fregar, andar, mirar por la ventana. Ahí es donde a la cabeza se le ocurren cosas y donde aparece lo que llevas aparcado — que es incómodo el primer día y útil el tercero.
Herramienta 6
Y para los niños, exactamente igual: no lo rescates
«Mamá, me aburro» no es una emergencia ni un fallo tuyo. Un niño al que se le rellena cada hueco no aprende a inventarse un plan, que es una habilidad y se entrena — aburriéndose y saliendo de ello solo.
¿Y si quieres trabajarlo con alguien?
Soy Miguel Martínez, psicólogo colegiado nº CV17649. Paso consulta online para toda España y presencial en Valencia. Si esto que cuenta la guía te está pasando de verdad y quieres que alguien mire tu caso, escríbeme y te digo cómo trabajo, sin compromiso.
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