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📎 Guía gratuita · Hábitos

Cuando las redes te dejan mal cuerpo

Por Miguel Martínez, psicólogo · Colegiado nº CV17649

Seis herramientas para cuando sales de Instagram peor de lo que entraste, te comparas sin querer y luego te sientes tonto por dejar que te afecte.

Ilustración: el ratón de Psicolinks junto a un reloj con un tramo marcado
La idea de fondo. Aquí hay dos cosas que conviene tener claras. La primera es que la comparación está trucada: se publica el resultado y nunca el proceso, así que estás midiendo tu martes cualquiera contra el mejor momento del año de otra persona. La segunda es que perder contra eso no dice nada de tu carácter: hay equipos enteros trabajando para que te quedes. Por eso lo que funciona no son los propósitos, son los cambios de fricción y elegir en qué momentos entras.

¿Prefieres guardarla o imprimirla? Descárgala en PDF para tenerla a mano.

Seis herramientas

Herramienta 1

Estás comparando tu día normal con el mejor momento de otro

En redes se publica el resultado, nunca el proceso: el viaje sin el mes de trabajo, el cuerpo sin las horas, la pareja sin la discusión del martes. La comparación está trucada de origen.

Hazlo así: cuando algo te deje mal cuerpo, pregúntate qué no se ve en esa foto. No es autoengaño: es recuperar el contexto que falta.

Herramienta 2 · La que de verdad funciona

No es fuerza de voluntad: está diseñado para engancharte

Las aplicaciones están hechas por equipos cuyo trabajo es que pases más rato dentro. Perder contra eso a base de propósitos no dice nada de ti.

Hazlo así: quita la app del móvil o mueve el icono lejos y sin notificaciones. Los cambios de fricción funcionan mucho mejor que los de voluntad.

Herramienta 3

Silencia sin dejar de seguir

Dejar de seguir a alguien conocido tiene coste social. Silenciar no lo tiene y hace exactamente el mismo efecto.

Hazlo así: entra en tus redes y silencia todas las cuentas que te dejan mal cada vez que aparecen. Nadie se entera. Se nota en dos semanas.

Herramienta 4

Mira cuándo entras, no cuánto

El rato total dice poco. Lo que hace daño es entrar en los momentos vulnerables: en la cama, en una racha mala, cuando te acabas de aburrir.

Hazlo así: apunta tres días a qué hora entras y cómo estabas justo antes. Suele haber dos o tres momentos que concentran casi todo el malestar. El registro de siete días te sirve para esto.

Herramienta 5

Publica menos y participa más

Consumir en silencio se asocia peor con el ánimo que interactuar de verdad. Mirar vidas ajenas sin hablar con nadie es la peor forma de estar ahí.

Hazlo así: si vas a entrar, entra a hablar con alguien: comenta, escribe un mensaje, queda. Y si solo vas a deslizar, mejor no entres.

Herramienta 6

Llena el hueco con algo que produzca algo

Al quitar el móvil queda un rato vacío, y el vacío devuelve al móvil. Hay que decidir antes qué va ahí.

Hazlo así: ten dos alternativas a mano y decididas hoy: un libro empezado, algo con las manos, salir a andar. Concretas, no «hacer algo de provecho».
Cuándo mirarlo más de cerca. Si esto va con una autoestima muy tocada, si has dejado de hacer planes por cómo te ves comparado con otros, o si el móvil te está quitando horas de sueño, merece la pena trabajarlo. Tienes «Deja de compararte», «Menos móvil, más cabeza» y «La envidia».

¿Y si quieres trabajarlo con alguien?

Soy Miguel Martínez, psicólogo colegiado nº CV17649. Paso consulta online para toda España y presencial en Valencia. Si esto que cuenta la guía te está pasando de verdad y quieres que alguien mire tu caso, escríbeme y te digo cómo trabajo, sin compromiso.

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