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📎 Guía gratuita · Duelo

Qué decir a alguien que ha perdido a alguien

Por Miguel Martínez, psicólogo · Colegiado nº CV17649

Seis cosas que ayudan cuando alguien cercano acaba de perder a una persona y llevas dos días sin saber cómo escribirle.

Ilustración: el ratón de Psicolinks junto a una vela encendida
La idea de fondo. El miedo a decir algo inadecuado hace que mucha gente no diga nada, y no decir nada es lo único que de verdad hace daño. La gente no recuerda las palabras: recuerda quién apareció. Dos cosas concretas ayudan más que cualquier frase. La primera es decir el nombre de quien ha muerto: se evita por miedo a hacer daño y el efecto es el contrario, porque el silencio se vive como si además la borraran. La segunda es ofrecer algo cerrado en vez de disponibilidad: «te llevo la cena el jueves» se acepta; «lo que necesites» no lo usa nadie.

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Seis cosas que ayudan

Herramienta 1

Aparece. Es el noventa por ciento

La gente no recuerda qué le dijeron: recuerda quién estaba. Y el miedo a decir algo inadecuado hace que muchos no digan nada, que es lo único que de verdad duele.

Hazlo así: escribe o preséntate aunque no sepas qué decir. «No sé qué decirte, pero estoy aquí» es una frase perfectamente buena y no hay que mejorarla.

Herramienta 2 · Lo que más se agradece

Nombra a la persona que ha muerto

Se evita por miedo a hacer daño, y el efecto es el contrario: para quien está en duelo, que nadie diga el nombre es como si además la borraran. Oírlo duele y alivia a la vez.

Hazlo así: di su nombre. Cuenta un recuerdo concreto que tengas de ella, aunque sea pequeño. Es de lo que más se agradece meses después.

Herramienta 3

Las frases que consuelan a quien las dice

«Estaba en un momento mejor», «al menos no sufrió», «tienes que ser fuerte», «el tiempo lo cura». Todas buscan cerrar el dolor rápido, y quien las escucha entiende que se le está pidiendo que deje de estar mal para que los demás estén cómodos.

Hazlo así: cambia el consuelo por el reconocimiento: «esto es una putada» o «no hay manera de que esto tenga sentido» acompañan mucho mejor que cualquier frase de ánimo.

Herramienta 4

Ofrece cosas concretas, no disponibilidad

«Lo que necesites, me dices» no lo usa nadie: obliga a la persona hundida a pensar qué necesita y a pedirlo, que es justo lo que no puede hacer ahora.

Hazlo así: ofrece algo cerrado: «te llevo la cena el jueves», «me llevo a los niños el sábado», «te hago yo la llamada del banco». Y si dice que no, insiste una vez.

Herramienta 5

Vuelve al mes, y a los seis

Los primeros quince días hay mucha gente alrededor, y luego desaparece de golpe justo cuando empieza lo peor: cuando el mundo sigue y el suyo no. Ahí es donde falta compañía.

Hazlo así: ponte un aviso en el calendario para dentro de un mes y para el primer aniversario. Un mensaje ese día vale más que veinte los primeros días.

Herramienta 6

No le pongas plazos al duelo

No hay fases ordenadas ni un tiempo correcto. Habrá días buenos seguidos de días horribles, y eso no es retroceder. Comentar «ya deberías estar mejor» hace que la próxima vez lo disimule.

Hazlo así: no midas cómo va. Si te preocupa de verdad —no come, no sale, no funciona desde hace meses—, díselo sin diagnósticos y ofrécete a ir con él al médico.
Cuándo hace falta ayuda profesional. El duelo no es una enfermedad y la mayoría de la gente lo atraviesa sin tratamiento. Conviene consultar si a los meses sigue sin poder funcionar, si no come ni duerme, si se aísla del todo, si empieza a beber más, o si aparecen ideas de no querer seguir. En ese último caso, el 024 atiende las 24 horas, gratis y confidencial, también a familiares. Tienes cuando pierdes a alguien y duelo por suicidio.

¿Y si quieres trabajarlo con alguien?

Soy Miguel Martínez, psicólogo colegiado nº CV17649. Paso consulta online para toda España y presencial en Valencia. Si esto que cuenta la guía te está pasando de verdad y quieres que alguien mire tu caso, escríbeme y te digo cómo trabajo, sin compromiso.

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