← Todas las guías
📎 Guía gratuita · Duelo

Duelo por suicidio: cuando alguien se va así

Por Miguel Martínez, psicólogo · Colegiado nº CV17649

Seis cosas que ayudan cuando pierdes a alguien por suicidio: un duelo que además carga con preguntas sin respuesta, culpa y un silencio que lo rodea todo.

Ilustración: el ratón de Psicolinks junto a una vela encendida
La idea de fondo. A las personas que pierden a alguien por suicidio se las llama supervivientes, y el nombre no es casual: además del duelo normal, cargan con el «por qué», con la culpa por lo que creen que no vieron y con un entorno que muchas veces no sabe cómo acompañar y termina callando. Nada de esto se arregla con una guía, pero saber que lo que sientes es lo que siente casi todo el mundo en tu situación, y saber dónde hay gente que lo entiende, sí ayuda.

¿Prefieres guardarla o imprimirla? Descárgala en PDF para tenerla a mano.

Seis herramientas

Herramienta 1

El «por qué» no siempre tiene respuesta

Es la pregunta que más ocupa y la que menos se cierra. Reconstruir los últimos días buscando el motivo o la señal que se pasó por alto puede convertirse en una búsqueda sin final, porque las causas casi nunca son una sola ni son accesibles desde fuera.

Hazlo así: permítete la pregunta sin exigirte la respuesta. Cuando notes que llevas un rato reconstruyendo, nómbralo y cambia de actividad: no estás avanzando, estás dando vueltas.

Herramienta 2 · La que más pesa

La culpa se trabaja con lo que sabías entonces

Casi todos los supervivientes cargan con un «tenía que haberlo visto». Es una conclusión hecha con información que solo existe después. Con lo que sabías en aquel momento, y con lo que esa persona te dejó ver, hiciste lo que pudiste.

Hazlo así: escribe qué sabías y qué podías hacer entonces, no ahora. Y si la culpa te repite una frase fija, cuéntasela a alguien en voz alta: sostenida en silencio crece, dicha se puede mirar.

Herramienta 3

Cuenta con el enfado, y con la vergüenza

El enfado hacia quien se fue es frecuente y da mucho apuro reconocerlo. La vergüenza también aparece, porque sigue habiendo estigma y mucha gente alrededor no sabe qué decir, así que calla o pregunta cosas que hieren.

Hazlo así: no te obligues a explicar nada a nadie ni a dar detalles. Puedes decir simplemente «murió y no quiero hablar de cómo». Y busca sitios donde el enfado se pueda decir sin escandalizar a nadie.

Herramienta 4

Busca a otros supervivientes

Es lo que más alivio da, según cuentan quienes pasan por ello. Con otras personas que han perdido a alguien por suicidio no hay que explicar el contexto, ni medir las palabras, ni aguantar consejos vacíos.

Hazlo así: busca grupos de apoyo al duelo por suicidio en tu comunidad: hay asociaciones específicas en casi toda España, presenciales y online, y muchas son gratuitas.

Herramienta 5

Cuida a los que quedan, sobre todo a los menores

A los niños y adolescentes se les suele dejar fuera para protegerlos, y lo que ocurre es lo contrario: rellenan el hueco con fantasías o se enteran por terceros. Se puede contar la verdad con palabras adaptadas a la edad.

Hazlo así: sé claro y sencillo, sin detalles del método, y deja la puerta abierta a preguntas ahora y dentro de meses. Si te cuesta, pide orientación a un profesional antes de la conversación.

Herramienta 6

Vigila cómo estás tú

El duelo por suicidio conlleva más riesgo para quien queda, y no está de más decirlo en voz alta. Si aparecen ideas de quitarte de en medio, o si el alcohol o las pastillas se están convirtiendo en la forma de sostener el día, eso pide ayuda ya.

Hazlo así: díselo a alguien y pide cita. Y si estás en un momento crítico, en España tienes el 024 y el 112, gratuitos y a cualquier hora.
No lo lleves solo. Este es de los duelos que más se benefician del acompañamiento profesional y de los grupos específicos de supervivientes, y no hay que esperar a estar hundido para pedirlo. Si en algún momento las ideas van hacia ti, llama al 024: es gratuito, confidencial y está disponible las veinticuatro horas.

Si hace falta ayuda profesional

Lo primero, si el riesgo es ahora: 112 para una emergencia y 024 para la conducta suicida, gratis y las veinticuatro horas. Todas las vías, incluida la pública y gratuita, están en dónde pedir ayuda.

Y si lo que buscas es consulta privada: soy Miguel Martínez, psicólogo colegiado nº CV17649, online para toda España y presencial en Valencia.

Cómo trabajo y cómo pedir cita →