El móvil y los niños pequeños
Por Miguel Martínez, psicólogo · Colegiado nº CV17649
Seis herramientas para los años en los que la pantalla todavía la das tú: cuándo entra, con qué límite y cómo se quita sin que sea una guerra cada tarde.
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6 herramientas
Herramienta 1
Decide los momentos, no los minutos
Contar minutos obliga a negociar cada día y convierte cada tarde en una discusión. Los momentos fijos no se discuten: o toca o no toca, igual que la hora del baño.
Herramienta 2
Avisa del final antes de empezar
Los cortes en seco disparan la rabieta, y no por capricho: para un niño pequeño lo que se corta de golpe es una historia a la mitad. El aviso no es magia, pero reduce mucho el estallido.
Herramienta 3
Quita el infinito, no la pantalla
Lo que engancha a esa edad no es el contenido, es el reproducción automática y el desplazamiento sin fondo: nunca hay un final natural donde parar.
Herramienta 4
No la uses para calmar
Dar el móvil cuando el niño está gritando funciona esa vez y enseña algo caro: que la manera de que se pase el malestar es una pantalla. Es la vía por la que esto se convierte en un problema a los diez años.
Herramienta 5
Mira qué deja de hacer, no cuánto mira
La cifra de horas dice poco por sí sola. Lo que importa es qué se está comiendo ese rato: si se lleva el sueño, el juego con otros o el moverse, hay problema aunque sean cuarenta minutos.
Herramienta 6
Empieza por la tuya
Los niños pequeños aprenden mirando. Un padre que contesta al móvil en mitad de una frase está enseñando qué prioridad tiene eso, y ninguna norma va a poder con esa lección.
Con hijos más mayores, está pantallas y adolescentes. Y para ti, menos móvil, más cabeza.
¿Y si quieres trabajarlo con alguien?
Soy Miguel Martínez, psicólogo colegiado nº CV17649. Paso consulta online para toda España y presencial en Valencia. Si esto que cuenta la guía te está pasando de verdad y quieres que alguien mire tu caso, escríbeme y te digo cómo trabajo, sin compromiso.
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