← Volver a la biblioteca de sesgos
🧠 Biblioteca de sesgos

La maldición del conocimiento

En tu cabeza suena la canción entera. En la mesa solo hay golpes sueltos. Y aun así te parece imposible que no la reconozcan.

Cuando sabes algo, ya no puedes imaginar cómo es no saberlo. Y explicas dando por hecho lo que el otro no tiene.

Qué es

El experimento es de Elizabeth Newton, en 1990. A una persona se le asigna una canción conocida y tiene que dar los golpecitos del ritmo sobre una mesa; otra escucha e intenta adivinarla. Antes de empezar, quien golpea calcula que acertarán alrededor de la mitad de las veces. Acertaron el 2,5 %: tres de ciento veinte.

El motivo es que quien golpea está oyendo la canción entera dentro de su cabeza y no puede desactivarla. Y no puede imaginar el silencio del otro. Saber algo cambia lo que se te hace imaginable.

Dónde aparece

En cualquier clase, manual o instrucción escrita por quien domina el tema: las partes que se saltan son justo las que a él le parecen obvias. En el trabajo, cuando alguien lleva años en un proceso y explica solo el diez por ciento que no es automático. En los médicos y en los abogados, con la jerga. Y en casa: «te lo he explicado mil veces» suele significar que se ha explicado mil veces desde el mismo sitio.

Qué se puede hacer

Pide que te lo repitan con sus palabras, no que te digan si se ha entendido. «¿Se entiende?» se contesta que sí siempre. «¿Cómo lo vas a hacer tú?» enseña el hueco exacto en diez segundos. Y si escribes instrucciones, dáselas a alguien que no sepa del tema y mira dónde se atasca — no lo discutas: el sitio donde se atasca es el dato.
Y su hermana, que se nota en uno mismo. Creer que entiendes algo hasta que intentas explicarlo es la ilusión de profundidad explicativa, y tiene su propio experimento: creo que lo entiendo.

De dónde sale esto. Newton, L. (1990). Overconfidence in the communication of intent: heard and unheard melodies. Tesis doctoral, Universidad de Stanford. El nombre del sesgo es de Camerer, C., Loewenstein, G. y Weber, M. (1989), Journal of Political Economy, 97(5), 1232–1254.

¿Y si no es solo curiosidad? Si la ansiedad, el ánimo o cualquiera de estas cosas te está complicando el día a día, se puede trabajar con alguien. Soy Miguel Martínez, psicólogo colegiado nº CV17649: consulta online para toda España y presencial en Valencia.

Pedir cita en Conciencia Conductual →