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📎 Guía gratuita · Cuidados

Hablar con alguien que bebe demasiado

Por Miguel Martínez, psicólogo · Colegiado nº CV17649

Seis herramientas para esa conversación que llevas meses queriendo tener con tu padre, tu pareja o tu amigo, y que no sabes cómo empezar.

Ilustración: el ratón de Psicolinks junto a dos bocadillos de diálogo enfrentados
La idea de fondo. Lo que decide cómo acaba esta conversación es una sola cosa: si hablas de hechos o de etiquetas. «Eres un alcohólico» se contesta negándolo; «el sábado no te acordabas de cómo volviste» no se puede negar, porque pasó. Lo segundo que conviene aceptar de entrada es que la primera conversación casi nunca produce un cambio: produce una grieta, y esa grieta trabaja sola durante semanas. Y lo tercero, que es lo más difícil de todo: mientras alguien le tape las consecuencias, no hay motivo para cambiar nada.

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Seis herramientas

Herramienta 1

Elige el momento, y que no sea con una copa delante

La conversación que se tiene en la barra a las dos de la mañana no la recuerda nadie y solo consigue que se ponga a la defensiva. Y a la mañana siguiente, con resaca y culpa, tampoco es el momento.

Hazlo así: busca un rato tranquilo, sobrio, sin prisa y sin más gente delante. Un paseo funciona mejor que una mesa: se habla mejor sin mirarse a la cara.

Herramienta 2 · La que decide cómo acaba

Habla de lo que has visto, no de lo que es

«Eres un alcohólico» se contesta con una negación y se acabó la conversación. «El sábado no te acordabas de cómo volviste a casa» no se puede negar, porque pasó.

Hazlo así: lleva dos o tres hechos concretos, con fecha, y dilos sin adjetivos. Los hechos abren conversación; las etiquetas la cierran.

Herramienta 3

Di cómo te afecta a ti, sin exigir nada a cambio

Reclamar un compromiso en esa misma conversación casi siempre produce una promesa vacía que además da por cerrado el tema. Contar el efecto que tiene en ti no se puede discutir y se queda dando vueltas.

Hazlo así: una frase en primera persona: «me preocupa» o «lo paso mal cuando…». Y ahí lo dejas. No hace falta que acepte nada hoy.

Herramienta 4

Cuenta con que lo niegue, y no lo tomes como un fracaso

La primera conversación casi nunca produce un cambio. Lo que produce es una grieta: alguien ha dicho en voz alta lo que él ya sospechaba. Eso trabaja solo durante semanas.

Hazlo así: tu objetivo no es que hoy diga que sí. Es que sepa que tú lo ves, que no vas a montar un drama y que sigues ahí. Y volver a hablarlo en un mes.

Herramienta 5

Deja de tapar las consecuencias

Es la parte más difícil. Poner la excusa en el trabajo, pagar lo que se ha roto, limpiar sin decir nada. Con la mejor intención, así se le quita el motivo para cambiar.

Hazlo así: deja de encubrir. No hace falta castigar ni montar una escena: basta con no arreglar tú lo que ha pasado. Eso no es dureza; es dejar de sostenerlo.

Herramienta 6

Ten preparado a dónde puede ir

Si dice que sí y no hay un sitio concreto, en dos días se enfría. La respuesta útil es un nombre y un teléfono, no «deberías buscar ayuda».

Hazlo así: ten localizado el centro de atención a las adicciones de tu comunidad —son públicos y gratuitos— y su médico de familia. Y ofrécele ir con él el primer día, que es el que más cuesta.
Cuándo pedir ayuda. Si en casa hay agresividad, si hay menores de por medio o si esto lleva años, no lo lleves solo: en los centros de atención a las adicciones de cada comunidad autónoma —públicos y gratuitos— también atienden a las familias, y hay grupos como Al-Anon precisamente para quien acompaña. Y ojo con una cosa importante: si bebe mucho a diario, no debe dejarlo de golpe por su cuenta, porque la retirada brusca puede ser peligrosa; eso se hace con supervisión médica. Tienes también mi pareja bebe demasiado y el test de consumo de alcohol.

¿Y si quieres trabajarlo con alguien?

Soy Miguel Martínez, psicólogo colegiado nº CV17649. Paso consulta online para toda España y presencial en Valencia. Si esto que cuenta la guía te está pasando de verdad y quieres que alguien mire tu caso, escríbeme y te digo cómo trabajo, sin compromiso.

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