Duelo: qué es normal y qué ayuda de verdad
Por Miguel Martínez, psicólogo · Colegiado nº CV17649 · Actualizado en 2026
No hay una forma correcta de pasar un duelo, y buena parte del sufrimiento añadido viene de creer que sí la hay. Esta guía no va de superar nada en un plazo: va de entender qué es normal dentro de algo que no lo parece, qué ayuda de verdad y cuándo conviene que alguien te acompañe.
Qué es normal aunque asuste
- Alternar entre el dolor y ratos de normalidad, e incluso reírte. No es traicionar a nadie: es como funciona.
- Que el cuerpo lo note: cansancio, falta de apetito, dormir mal, la cabeza espesa.
- Enfado. Con quien se fue, con los médicos, con quien no llamó, contigo.
- Culpa por lo que hiciste o dejaste de hacer, casi siempre desproporcionada respecto a lo que era posible en aquel momento.
- Buscarle: creer oírle, esperar el mensaje, marcar el número.
- Que las fechas señaladas duelan más, aunque llevaras meses mejor.
Qué ayuda
Ir y venir, no aguantar de frente
Lo que se observa en quienes lo llevan mejor no es aguantar el dolor sin descanso ni evitarlo del todo, sino alternar: ratos de contacto con la pérdida y ratos de ocuparte de la vida que sigue. Los dos lados son necesarios; ninguno solo funciona.
Sostener los mínimos del cuerpo
Comer algo con regularidad, moverte un poco cada día, respetar unos horarios de sueño aunque el sueño no llegue. No arregla el duelo, pero evita que se te sume un desplome físico encima.
Hablarlo con quien no te apure
No necesitas consejos: necesitas a alguien que aguante escuchar lo mismo varias veces sin decirte que tienes que pasar página. Si en tu entorno no lo tienes, los grupos de duelo cumplen exactamente esa función.
Escribirle
Contar por escrito lo que pasó y lo que sientes, o escribirle una carta que no vas a enviar, es de las herramientas con más recorrido en duelo. Cómo hacerlo, en Escritura terapéutica.
Decidir tú los ritmos
Cuándo tocar sus cosas, cuándo volver al trabajo, qué hacer con la habitación. No hay plazo correcto y nadie de fuera tiene datos para marcártelo. Si algo te lo pide el cuerpo, adelante; si no, puede esperar.
Cuándo buscar ayuda profesional
Pedir ayuda no significa que lo estés llevando mal. Pero hay señales que sí aconsejan hacerlo sin esperar más: cuando pasado alrededor de un año el dolor sigue igual de intenso y te impide funcionar, cuando la culpa o el enfado te ocupan casi todo, cuando has organizado tu vida para evitar cualquier cosa que te lo recuerde, cuando bebes o tomas algo para sostenerlo, o cuando la muerte fue traumática o inesperada. También si eres tú quien acompaña a un niño en un duelo y no sabes cómo hacerlo.
¿Y si quieres trabajarlo con alguien?
Soy Miguel Martínez, psicólogo colegiado nº CV17649. Paso consulta online para toda España y presencial en Valencia. Si esto te está pasando de verdad y quieres que alguien mire tu caso, escríbeme y te digo cómo trabajo, sin compromiso.
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