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📎 Guía gratuita · Ayudar a alguien

Cuando un familiar tiene un trastorno mental grave

Por Miguel Martínez, psicólogo · Colegiado nº CV17649

Seis herramientas para acompañar a alguien con esquizofrenia, trastorno bipolar u otro cuadro grave sin dejarte a ti por el camino.

Ilustración: el ratón de Psicolinks junto a una casa con la ventana encendida
La idea de fondo. Hay un dato que casi nadie cuenta a las familias y que debería ser lo primero: cómo está el entorno predice las recaídas mejor que casi cualquier otra cosa. Lo que se ha medido es lo que se llama emoción expresada, y tiene dos caras: criticar mucho, y estar tan encima que se anula a la persona. Las dos empeoran el pronóstico, y ninguna de las dos es culpa de nadie: salen solas cuando llevas años asustado. La buena noticia es que se pueden cambiar y que se nota. Lo otro que más ahorra sufrimiento es tener acordadas por escrito y en un momento bueno las señales de recaída y qué se hace si aparecen, porque en pleno episodio ya no se negocia nada.

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Seis herramientas

Herramienta 1

Entérate de lo que tiene, de una fuente decente

Casi todo lo que circula sobre esquizofrenia o trastorno bipolar en televisión y en internet es falso o está deformado, y con esa información encima no se puede acompañar bien. Saber qué es un brote, qué es un pródromo y qué esperar del tratamiento cambia cómo se vive todo.

Hazlo así: pregunta a su psiquiatra qué puedes leer, o busca material de asociaciones de familiares. Y si puedes ir a una consulta con él o ella, ve.

Herramienta 2 · La que más ingresos evita

Aprende a ver los avisos, y acordadlos entre los dos

La mayoría de las recaídas dan señales días o semanas antes: dormir menos, aislarse, dejar la medicación, hablar más deprisa, gastar de más. Verlas a tiempo es la diferencia entre un ajuste y un ingreso.

Hazlo así: haced juntos, en un momento bueno, una lista de vuestras señales concretas y de qué se hace si aparecen. Escrita y firmada por los dos: en pleno episodio no se negocia.

Herramienta 3

Ni por encima ni por debajo: eso también se ha medido

Hay un factor que predice recaídas mejor que casi cualquier otro y se llama emoción expresada: criticar mucho, o estar tan encima que se anula a la persona. No es culpa de nadie —sale solo cuando llevas años preocupado—, pero se puede cambiar y se nota.

Hazlo así: baja el volumen de las dos cosas: menos correcciones y menos vigilancia. Preguntar «¿qué necesitas?» en lugar de decidirlo tú es el cambio más rentable.

Herramienta 4

Tú también necesitas tu vida, y no es egoísmo

El familiar que se anula acaba agotado y acaba siendo peor apoyo, no mejor. Esto no es un sprint: hay que poder sostenerlo durante años.

Hazlo así: protege dos cosas tuyas a la semana, en el calendario y con nombre. Y busca una asociación de familiares: hablar con quien está en lo mismo hace más que casi cualquier consejo.

Herramienta 5

Ten claro qué hacer en una crisis, antes de que llegue

Improvisar en mitad de una crisis, con miedo y a las tres de la mañana, sale mal. Tener los teléfonos y el plan escritos en la nevera quita una parte enorme de la angustia.

Hazlo así: apunta el teléfono de su psiquiatra, el del centro de salud mental, el 112 y el 024, y qué decís y quién llama. En papel, a la vista.

Herramienta 6

No te pelees con lo que no depende de ti

Que acepte el diagnóstico, que se tome la medicación, que pida ayuda: nada de eso lo puedes decidir tú, y agotarse intentándolo es lo que más quema. Lo que sí depende de ti es cómo estás tú cuando estás delante.

Hazlo así: separa por escrito lo que puedes hacer de lo que no. Volver a esa hoja los días malos evita muchas discusiones inútiles.
Cuándo pedir ayuda. Si hay riesgo para él o para alguien, eso es una urgencia: el 112, y el 024 si aparece la idea de no seguir. Y si llevas años en esto, tú también tienes derecho a que alguien te atienda a ti. Tienes sobrecarga del cuidador, cuando niega el problema y dónde pedir ayuda.

Si hace falta ayuda profesional

Lo primero, si el riesgo es ahora: 112 para una emergencia y 024 para la conducta suicida, gratis y las veinticuatro horas. Todas las vías, incluida la pública y gratuita, están en dónde pedir ayuda.

Y si lo que buscas es consulta privada: soy Miguel Martínez, psicólogo colegiado nº CV17649, online para toda España y presencial en Valencia.

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