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📎 Guía de compra · Ánimo

Cosas que ayudan cuando estás de bajón (y cuáles no valen la pena)

Por Miguel Martínez, psicólogo · Colegiado nº CV17649 · Actualizado en 2026

Lo primero, con todas las letras: no hay ningún objeto que trate la depresión. Lo que la mueve es volver a hacer cosas antes de tener ganas, dormir a horas y, cuando hace falta, tratamiento. Pero hay tres o cuatro compras baratas que sostienen exactamente eso, y hay una lista de cosas que se venden para el ánimo y que van de inútiles a peligrosas. Las dos van aquí.

Antes de comprar nada, sitúate. Tienes el test de depresión y la guía gratuita cuando no tienes ganas de nada. Si el resultado sale moderado o más, lo que toca es hablar con tu médico o con un psicólogo, no comprar una lámpara.

Lo que sí vale la pena, y para qué

En cada apartado te enlazo la búsqueda, no un modelo concreto: así comparas precios tú y no te mando a un producto que igual mañana ya no está. Te oriento por criterio, no por marca.

Para las mañanas y el invierno

Una lámpara de luz brillante (10.000 lux)

De todo lo que se puede comprar para el ánimo, esta es la que tiene mejor respaldo, sobre todo si tu bajón empeora en otoño e invierno. Se usa por la mañana, entre veinte y treinta minutos, con la lámpara a un lado y sin mirarla de frente. Busca que indique 10.000 lux a la distancia de uso y que filtre el ultravioleta. Consúltalo antes con tu médico si tienes problemas de ojos, trastorno bipolar o tomas medicación fotosensibilizante.

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Para levantarse, que es la mitad del problema

Un despertador de luz que simula el amanecer

Cuando el ánimo está bajo, el día se pierde en la primera hora. Una luz que sube poco a poco antes de tu hora hace el levantarse menos brusco y ayuda a fijar una hora constante, que es la pieza que más sostiene todo lo demás. No es un tratamiento; es una muleta para el momento del día que peor se lleva.

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Para la activación conductual

Una agenda de papel con vista semanal

Esto es la herramienta central del tratamiento de la depresión que mejor funciona, y cuesta ocho euros. La activación conductual consiste en programar actividades por adelantado —con día y hora— y hacerlas aunque no apetezcan, porque las ganas llegan después de actuar y no antes. En papel y a la vista funciona mejor que en el móvil, porque el móvil se abre y se olvida.

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Para moverte, que es lo que más se nota

Lo mínimo para hacer ejercicio en casa

El ejercicio tiene apoyo real como parte del tratamiento en depresión leve y moderada, y aquí la barrera nunca es el equipo: es arrancar. Unas zapatillas para andar rápido, una esterilla o unas bandas elásticas es todo. Veinte o treinta minutos, casi todos los días, cuenta más que una hora los domingos.

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Para no depender de la memoria en los días malos

Un pastillero semanal, si tomas medicación

Si estás con antidepresivos, la constancia es literalmente la mitad del tratamiento: se abandonan mucho, casi siempre por olvido y por la sensación de que «ya estoy bien». Un pastillero de siete días con la vista puesta encima del desayuno resuelve eso sin fuerza de voluntad.

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Para llevar el seguimiento

El registro, que es gratis y está aquí

Cuando el ánimo está bajo, la memoria miente: una mala tarde borra una semana entera de avances. Tener por escrito lo que sí has hecho es lo que discute con eso. No hace falta comprar nada.

Lo que no te recomiendo comprar

Esta parte es la importante, y es la que casi nunca sale en las guías de compras.

No

Hierba de San Juan (hipérico), y esto va en serio

Es el suplemento «natural» que más se vende para el ánimo y el que más problemas da: interacciona con muchísimos medicamentos —antidepresivos, anticonceptivos, anticoagulantes, inmunosupresores— y puede anularles el efecto o provocar reacciones graves. Que se venda sin receta no significa que sea inofensivo. Si estás pensando en tomarlo, díselo a tu médico antes, no después.

No

Vitaminas, omega-3 y complejos «para el estado de ánimo»

Si tienes un déficit comprobado con una analítica, se corrige el déficit y punto. Comprarlos por si acaso, con el ánimo bajo, es gastar dinero en la expectativa de que algo lo arregle desde fuera, y esa expectativa suele dejar peor cuando no pasa nada. Analítica primero; suplemento después, y solo si toca.

No

Diarios de gratitud, barajas de afirmaciones y mercancía de autoayuda

Escribir puede ayudar, y de hecho tengo una guía de escribir para aclararte. Pero un cuaderno bonito de treinta euros con frases impresas no hace nada que no haga una libreta de dos. Y cuando el ánimo está muy bajo, las frases positivas suelen dar más rabia que consuelo.

Cuidado

Relojes y anillos que puntúan tu descanso y tu «recuperación»

Tienen su gracia cuando uno está bien. Con el ánimo bajo se convierten en un boletín de notas diario que casi siempre suspende, y hay gente que acaba durmiendo peor por vigilar cuánto duerme. Si al mirar el número te hundes, ese cacharro no es para ti ahora.

Y lo que de verdad manda

Lo que de verdad mueve el ánimo es aburrido y no se compra: hacer cosas antes de tener ganas, con día y hora, y sostenerlo tres semanas aunque las primeras no sepan a nada. Lo tienes entero y gratis en cuando no tienes ganas de nada y en volver a empezar. Y si llevas meses así, esto pide ayuda profesional, no una compra.

¿Y si quieres trabajarlo con alguien?

Soy Miguel Martínez, psicólogo colegiado nº CV17649. Paso consulta online para toda España y presencial en Valencia. Si esto te está pasando de verdad y quieres que alguien mire tu caso, escríbeme y te digo cómo trabajo, sin compromiso.

Cómo trabajo y cómo pedir cita →

Aviso: aquí no se cobra comisión por nada. No hay marcas patrocinadas en esta página y no recomiendo nada que no le diría a un paciente en consulta. Cuando algo no vale la pena, lo pone.