Investigadores evaluaron si el modelo DNA-V (una adaptación de la terapia de aceptación y compromiso para adolescentes) podía reducir la ansiedad y la inflexibilidad psicológica en tres jóvenes que recibían atención ambulatoria en América Latina y el Caribe. El tratamiento consistió en ocho sesiones, con registro diario de la intensidad de ansiedad y comportamientos alineados con los valores personales. Se midieron resultados antes, después y en seguimiento mediante cuestionarios validados.
La ansiedad y la inflexibilidad psicológica disminuyeron en todos los participantes. Sin embargo, los comportamientos basados en valores mostraron patrones variados: algunos jóvenes mejoraron de forma sostenida, mientras que otros experimentaron ganancias pasajeras. Los participantes reportaron alta satisfacción con el programa y lo consideraron útil.
Estos hallazgos iniciales sugieren que el DNA-V podría ser una herramienta valiosa para adolescentes de la región, aunque la muestra muy pequeña pide cautela. Los autores proponen que añadir «sesiones de refuerzo» podría ayudar a mantener los avances a largo plazo, y recomiendan futuros estudios más amplios.