Investigadores estadounidenses analizaron a 579 estudiantes universitarios para entender cómo las experiencias adversas en la infancia (ACEs) se relacionan con la aceptación de mitos sobre violación sexual. Los mitos sobre violación son creencias falsas que culpabilizan a las víctimas, como la idea de que "la violación solo ocurre a gente que se lo busca". El estudio reveló algo contraintuitivo: las personas que vivieron más adversidades en la infancia rechazaban más estos mitos, pero este efecto protector solo ocurría en quienes desarrollaron esquemas mentales maladaptativos específicos (patrones de creencias disfuncionales formados en la infancia).
Los investigadores midieron tres tipos de esquemas: desconexión/rechazo, autonomía/desempeño limitados y sobrevigilancia/inhibición. Descubrieron que todas estas dimensiones moderaban la relación entre traumas infantiles y aceptación de mitos. En personas con esquemas maladaptativos promedio o elevados, mayor adversidad infantil se asociaba con menor creencia en mitos sobre violación. Sin embargo, en quienes tenían esquemas más adaptativos, no había esta asociación.
Este hallazgo sugiere que la experiencia directa de injusticia en la infancia puede contrastar con la falsa creencia de que el mundo es justo (un componente central de los mitos sobre violación). Paradójicamente, ciertos patrones de pensamiento disfuncional pueden actuar como factor protector contra estas creencias perjudiciales. El estudio abre la puerta a estrategias más precisas para reducir mitos sobre agresiones sexuales considerando la historia personal y los patrones cognitivos de cada individuo.