Un equipo de investigadores realizó una revisión sistemática y metaanálisis de 13 estudios que incluían a más de 31.000 mujeres supervivientes de violencia de género en África. El objetivo era estimar cuántas buscaban ayuda formal y qué factores influían en esa decisión.
Los resultados mostraron que solo el 33,86% de las mujeres que había sufrido violencia de género buscó ayuda formal. Sin embargo, identificaron tres factores que aumentaban significativamente la probabilidad de buscar apoyo: tener acceso a recursos básicos como combustible, proceder de hogares con mayor poder adquisitivo y, especialmente, poseer tierras de forma independiente.
Esto sugiere que la barrera principal no es solo la falta de servicios, sino la vulnerabilidad económica de las mujeres. Cuando una mujer tiene independencia financiera y recursos propios, tiene más capacidad para tomar decisiones sobre su seguridad y acceder a ayuda. Los investigadores subrayan que empoderar económicamente a las mujeres debe ser parte integral de las estrategias contra la violencia de género en África.