El estudio SADIE es una investigación longitudinal que reclutará a 5.000 estudiantes de 14 universidades italianas para monitorizar síntomas de ansiedad, depresión, burnout e ideación suicida durante 36 meses. Los participantes completarán evaluaciones online en cuatro momentos (inicio, 6, 18 y 36 meses) usando cuestionarios estandarizados que miden bienestar, dependencia de sustancias y perfeccionismo multidimensional.
Este proyecto responde a una necesidad importante: aunque muchos estudios muestran que los síntomas psicológicos mejoraron tras el confinamiento por COVID-19, falta investigación sobre cómo evolucionan realmente estos problemas a largo plazo en estudiantes universitarios, una población sometida a estrés académico, social y económico continuo.
Los hallazgos permitirán identificar factores modificables —como el perfeccionismo, el estrés académico y el consumo de sustancias— que predicen trayectorias negativas en la salud mental. Con esto, las universidades podrían diseñar intervenciones tempranas dirigidas a los estudiantes de mayor riesgo.