Un estudio con 448 niños de primaria en República Checa analizó los efectos de un programa de educación socioemocional implementado por los propios maestros durante un año escolar completo. El programa se basaba en la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), una técnica que enseña a aceptar las emociones difíciles en lugar de luchar contra ellas.
Los resultados mostraron cambios pequeños pero positivos en las puntuaciones de flexibilidad psicológica de los estudiantes, especialmente en aceptación y en la capacidad de separarse de los pensamientos automáticos. Sin embargo, los cambios fueron limitados en otras áreas. Lo más notable fue que los maestros percibieron mejoras consistentes en la conducta: menos problemas emocionales, menos conductas disruptivas, menos hiperactividad y mejor comportamiento prosocial.
Esta mejora presenta un aspecto importante a considerar: puesto que los mismos maestros que impartieron el programa fueron quienes evaluaron los cambios de conducta (sin evaluadores independientes), los resultados reflejan su percepción. Los maestros valoraron bien el programa, aunque señalaron que requería mucho tiempo de preparación e implementación.