Un equipo de investigadores estudió cómo reaccionamos cuando alguien aparta la vista de nosotros para mirar su teléfono durante una conversación cara a cara. El fenómeno se conoce como 'phubbing' y se asocia con dolor social, pero el estudio reveló que no siempre es así. En dos experimentos con un total de más de 200 participantes, combinaron cuestionarios sobre escenarios hipotéticos con un juego interactivo (Cyberball) seguido de mediciones de actividad cerebral mediante ERP.
El hallazgo principal fue sorprendente: el contexto emocional previo determina si el 'phubbing' duele o no. Cuando las personas se sentían incluidas y valoradas antes de la interacción (contexto positivo), ver el teléfono fue percibido como más doloroso e hiriente que en situaciones donde ya se sentían excluidas o en contextos neutros. En estos casos, tanto el malestar emocional reportado como la actividad cerebral (amplitudes P3) fueron mayores.
La explicación sugiere que el 'phubbing' no es rechazador por sí mismo, sino que su significado depende de las expectativas que generó el contexto anterior. Si esperábamos atención porque nos sentíamos bien con esa persona, verla mirar el móvil viola esa expectativa y genera dolor social. Si ya nos sentíamos excluidos, el comportamiento simplemente confirma lo que ya pensábamos.