Investigadores de psiquiatría han analizado a 770 adultos con obesidad que se preparaban para cirugía bariátrica, buscando entender cómo el estilo de apego inseguro influye en la adicción a la comida. Para ello midieron tres aspectos: el tipo de vínculo emocional que cada persona desarrolla, su capacidad para identificar y expresar emociones (alexitimia), y síntomas de adicción alimentaria mediante cuestionarios validados.
Los resultados mostraron que tanto el apego ansioso como el evitativo se relacionaban con mayores síntomas de adicción a la comida. Pero lo más relevante fue descubrir que esta conexión no era directa: la dificultad para reconocer y gestionar emociones (alexitimia) actuaba como mecanismo intermedio que explicaba la relación entre ambas variables.
Esto sugiere que las personas con vínculos inseguros podrían recurrir a la comida como forma de lidiar con emociones que no saben identificar bien. Los autores proponen que terapias enfocadas en mejorar la conciencia y regulación emocional podrían ser especialmente útiles en estos casos.