Investigadores británicos analizaron si la ansiedad ante estadística es realmente diferente de la ansiedad ante matemáticas o si se trata del mismo problema con otro nombre. Para ello, evaluaron a 734 estudiantes de psicología con cuestionarios específicos sobre ambas ansiedades y los sometieron a pruebas de estadística y matemáticas mientras medían su ansiedad durante las pruebas.
Los resultados fueron claros: las dos ansiedades estaban muy relacionadas entre sí. Los ítems de ambas escalas no se agrupaban en categorías distintas, la mayoría de estudiantes que sentía una también sentía la otra, y la ansiedad aumentaba de forma similar ante pruebas de estadística o de matemáticas.
Esto tiene implicaciones prácticas importantes: entender que ambas son manifestaciones de una misma ansiedad permite diseñar intervenciones más eficaces y evitar tratamientos redundantes. No es que los estudiantes necesiten soluciones diferentes para cada tipo de ansiedad, sino abordar la ansiedad cuantitativa de forma más general.