Investigadores iranís realizaron una encuesta a 384 adultos sordos o con pérdida auditiva que convivían en pareja, utilizando un cuestionario disponible en persa escrito y en vídeo de lengua de signos iraní. El objetivo era explorar un problema prácticamente invisible en la literatura científica: la violencia doméstica en esta población.
Los resultados fueron preocupantes. Aunque todos los tipos de abuso aparecieron (físico, psicológico, sexual y económico), la violencia psicológica y sexual fueron las más frecuentes, afectando especialmente a mujeres y a personas en relaciones inestables o ya terminadas. Un dato alarmante: quienes tenían fluidez parcial en lengua de signos reportaron significativamente más violencia sexual y económica que los fluidos o no fluidos, lo que sugiere una especial vulnerabilidad en este grupo.
La violencia estaba asociada a actitudes negativas hacia la sordera y frecuentemente combinaba múltiples formas de abuso. El estudio subraya la necesidad urgente de servicios de apoyo y protección accesibles en lengua de signos, y cuestiona la invisibilidad de este problema en los sistemas de atención a víctimas de violencia doméstica.