Investigadores probaron un programa de entrenamiento cognitivo mediante realidad virtual con personas mayores de un centro de día. El programa incluía 12 sesiones que recreaban escenas de la vida taiwanesa entre los años 60 y 90, combinadas con ejercicios cognitivos estructurados. Los participantes fueron divididos en dos grupos: uno recibió el entrenamiento con realidad virtual nostálgica, y el otro continuó con actividades rutinarias.
Los resultados mostraron mejoras significativas en el grupo que usó la realidad virtual: mejor función cognitiva global, mayor propensión a la nostalgia y menos síntomas depresivos. Sin embargo, no se encontraron diferencias significativas en bienestar psicológico general ni en satisfacción vital, aunque el grupo de intervención sí mostró una mejora interna en bienestar.
Este estudio sugiere que integrar elementos culturales familiares y nostálgicos en programas de entrenamiento cognitivo podría ser una estrategia efectiva a corto plazo para preservar funciones mentales y mejorar el estado emocional en personas mayores. No obstante, se necesitan más investigaciones para entender la duración de estos beneficios.