Investigadores chinos realizaron un seguimiento a 481 estudiantes universitarios entre 2020 y 2021, recopilando más de mil observaciones individuales a lo largo de varias olas de encuestas. El objetivo era entender cómo cambia la identidad sexual durante la adolescencia tardía y si esos cambios se relacionaban con síntomas de depresión y ansiedad.
Los resultados muestran que el 13,5 % de los participantes cambió su etiqueta de identidad sexual al menos una vez, y un 4,3 % experimentó múltiples cambios. Cuando los hombres transitaban de una identidad heterosexual a una identidad de minoría sexual, reportaban más síntomas depresivos y sentimientos de vergüenza comparado con períodos de identidad heterosexual estable.
Lo interesante es la interpretación: el malestar psicológico no parece derivar de la fluidez en sí, sino del contexto social. En entornos heteronormativos como el de la China actual, los cambios de identidad sexual exponen a las personas a mayor estigma y discriminación, lo que genera el sufrimiento psicológico observado.