Investigadores analizaron 22 estudios (1.194 hermanos sanos de niños con cáncer en 11 países) para identificar qué intervenciones psicosociales se ofrecen a estos menores y cuán efectivas son. Las intervenciones estudiadas fueron principalmente grupales, basadas en psicoeducación y técnicas cognitivo-conductuales, realizadas en hospitales, domicilios, centros de rehabilitación y campamentos.
Los resultados muestran que estas intervenciones redujeron significativamente la ansiedad, los síntomas depresivos y los síntomas traumáticos en los hermanos. También mejoraron su calidad de vida, según sus propios reportes y según lo informado por los padres. El efecto más consistente se observó en la reducción de ansiedad.
Estos hallazgos sugieren que programas psicosociales estructurados, gestionados por enfermeras y profesionales de salud mental, pueden fortalecer el apoyo a hermanos sanos. Sin embargo, muchos estudios usaron diseños pre-post de un solo grupo, por lo que los resultados reflejan cambios observados más que causalidad establecida con certeza.