Investigadores analizaron cómo la discapacidad funcional y el miedo al estigma social influyen en la depresión y ansiedad de personas con esclerosis múltiple. Participaron 272 adultos iraníes diagnosticados con EM, que completaron cuestionarios sobre estigma anticipado, apoyo social percibido, disclosure (compartir el sufrimiento) y síntomas de ansiedad y depresión.
El estudio encontró que el miedo al estigma social estaba fuertemente ligado a mayor ansiedad y depresión. Curiosamente, compartir la angustia personal actuaba como amortiguador: a mayor miedo al estigma, más tendían a hablar de ello, y eso reducía sus síntomas de malestar.
Pero hay un matiz crucial: este efecto protector solo ocurría cuando la persona sentía un fuerte apoyo social. Cuando el apoyo era bajo, hablar del sufrimiento no ayudaba e incluso podía estar asociado a peor estado emocional. Los resultados sugieren que no vale cualquier tipo de apertura: necesitamos un contexto social seguro para que funcione.