Investigadores turcos analizaron a 311 estudiantes de secundaria (11-14 años) para entender cómo el estrés académico, el tipo de relación familiar y el uso problemático de redes sociales se relacionan entre sí. Utilizaron cuestionarios sobre estos temas y modelado estadístico avanzado, complementado con grupos de discusión con 10 estudiantes para profundizar en sus experiencias.
Los resultados mostraron que el estrés académico se asocia directamente con un mayor uso problemático de redes (un 23% de aumento). Además, cuando hay relaciones familiares restrictivas, el efecto es aún más fuerte: el estrés académico aumenta la restricción familiar, que a su vez incrementa el uso problemático de redes en un 55%. Curiosamente, las relaciones familiares de apoyo no redujeron este problema. El modelo explicó el 42,6% de la varianza en el uso desordenado de redes.
En las entrevistas, los adolescentes describieron las redes como escape del estrés, fuente de conexión y entretenimiento. Algunos vincularon explícitamente la crítica y el control parental con más tiempo en redes, aunque otros reportaron autorregulación durante exámenes. Esto sugiere que la solución no es solo restringir pantallas, sino mejorar la comunicación familiar y reducir la presión académica.