En Nigeria, donde los roles tradicionales de género desalientan que los hombres expresen emociones, investigadores evaluaron un programa de apoyo en línea dirigido a parejas masculinas de mujeres diagnosticadas con cáncer ginecológico o de mama. El estudio consistió en una intervención de ocho semanas con 21 participantes, cuyos datos se recogieron mediante entrevistas semiestructuradas y se analizaron temáticamente.
Los resultados muestran cambios significativos en cómo estos hombres perciben la masculinidad: comenzaron a aceptar la vulnerabilidad emocional, mejoraron la comunicación con sus parejas y adaptaron activamente sus roles de cuidador. El anonimato del entorno digital resultó clave para reducir el estigma y facilitar un diálogo más abierto sobre emociones.
Esto sugiere que los espacios digitales pueden ser herramientas poderosas en contextos culturales donde existe resistencia a expresar vulnerabilidad. El apoyo entre pares en línea permite redefinir qué significa ser un hombre solidario, sin las presiones del juicio social presencial, favoreciendo tanto el bienestar emocional como la calidad de la relación de pareja.