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📎 Guía gratuita · Decisiones

Tomar decisiones difíciles

Por Miguel Martínez, psicólogo · Colegiado nº CV17649

Seis herramientas para dejar de bloquearte ante las decisiones, elegir con más calma y vivir mejor con lo que eliges. Sencillas, con respaldo, explicadas por un psicólogo.

Ilustración: el ratón de Psicolinks junto a una balanza con los dos platos
La idea de fondo. Hay decisiones que nos tienen semanas en bucle: les damos mil vueltas, buscamos la opción perfecta y el miedo a equivocarnos nos deja paralizados. Pero no decidir también es decidir, y quedarse atascado desgasta más que elegir. Casi nunca existe la opción sin riesgo; existe la que eliges y haces funcionar. No se trata de acertar siempre, sino de poder decidir y seguir. Estas herramientas van a eso.

¿Prefieres guardarla o imprimirla? Descárgala en PDF para tenerla a mano.

Seis herramientas

Herramienta 1

No existe la opción perfecta (y buscarla te bloquea)

Casi todas las opciones tienen su parte buena y su parte mala; la elección ideal y sin riesgo que esperas encontrar no existe. Buscarla es justo lo que te deja clavado semanas.

Hazlo así: suelta la idea de la opción perfecta y ponte a buscar una buena, no la mejor de todas las posibles. "Suficientemente buena y decidida" gana a "perfecta y eterna".

Herramienta 2

Ordena la cabeza sacándola fuera

Dentro de la cabeza las opciones giran sin fin y se mezclan. Al ponerlas por escrito —qué opciones hay, qué pesa en cada una, qué te importa de verdad— se ven con mucha más claridad.

Hazlo así: escribe las opciones con sus pros, sus contras y lo que valoras. Verlo fuera desatasca lo que dentro solo daba vueltas. Te ayuda la guía «Escribir para aclararte».

Herramienta 3

Escucha también lo que sientes

Las buenas decisiones no salen solo de una lista de pros y contras: lo que sientes —qué opción te deja más tranquilo o más ilusionado— es información valiosa. Ignorar la cabeza o el cuerpo, cualquiera de los dos, suele salir mal.

Hazlo así: además de la lista, fíjate en qué opción te deja el cuerpo mejor. Cuando la razón y lo que sientes apuntan al mismo sitio, sueles ir bien encaminado.

Herramienta 4 · La que más cambia las cosas

Acepta que decidir es renunciar

Buena parte del bloqueo no es no saber qué quieres: es no querer perder la otra opción. Pero elegir siempre implica soltar algo, y esa pequeña pérdida es parte del trato, no una señal de que te equivocas.

Hazlo así: asume que elegir algo es renunciar a otra cosa, y que no puedes tenerlo todo. Aceptar esa renuncia por adelantado es lo que te destraba para decidir de una vez.

Herramienta 5

Ponle un límite al darle vueltas

Pasado cierto punto, más vueltas no dan más claridad, solo más angustia. La certeza total no va a llegar nunca; a partir de la información razonable, seguir pensando solo alarga el sufrimiento.

Hazlo así: date un plazo para decidir. Cuando tengas la información suficiente, elige dentro de ese plazo aunque quede algo de duda; la duda del todo no se va, y esperarla es no decidir.

Herramienta 6

Confía en que podrás con lo que venga

El miedo a decidir es en el fondo miedo a las consecuencias. Pero la mayoría de decisiones no son irreversibles, y tú tienes más capacidad de adaptarte y corregir de la que el miedo te deja ver.

Hazlo así: recuérdate que, elijas lo que elijas, sabrás manejarlo e ir ajustando sobre la marcha. Confiar en tu capacidad de adaptarte quita casi todo el peso a la decisión.
Y si te supera. Si las decisiones te bloquean hasta el punto de no avanzar, te generan mucha angustia o notas que detrás hay un miedo grande a equivocarte o al qué dirán, se trabaja muy bien en terapia. Y si además le das vueltas a todo sin parar, échale un ojo a la guía «Deja de darle vueltas».

¿Y si quieres trabajarlo con alguien?

Soy Miguel Martínez, psicólogo colegiado nº CV17649. Paso consulta online para toda España y presencial en Valencia. Si esto que cuenta la guía te está pasando de verdad y quieres que alguien mire tu caso, escríbeme y te digo cómo trabajo, sin compromiso.

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