El sesgo de negatividad
Nueve elogios y una crítica. Adivina cuál te vas a llevar a casa.
Qué es
Lo negativo pesa más que lo positivo aunque venga en menor cantidad. No es que seas pesimista ni que le des demasiadas vueltas: es que un dato malo y uno bueno no entran con el mismo peso. Un insulto se recuerda con más detalle que un cumplido, una mala noticia tiñe el día entero y un solo comentario de una reunión de dos horas es lo único que se repasa esa noche.
Cómo se nota
En que las cuentas no cuadran. Le das clase a treinta personas, veintiocho encuestas dicen que bien y dos que regular: te acuerdas de las dos. Mandas un trabajo y de los seis comentarios recuerdas el que empezaba por «solo una cosa». Alguien te dice cuatro cosas buenas y una regular, y lo que repasas a las tres de la mañana es la regular, con sus palabras exactas.
También se nota en cómo se cuenta el día. «Ha ido fatal» suele significar que ha habido un rato malo entre nueve horas normales; el rato malo no es que ocupe más tiempo, es que pesa más al hacer el resumen.
Qué se puede hacer
Poco con la sensación —esa viene de fábrica— y bastante con las cuentas. Tres cosas que funcionan mejor que intentar «pensar en positivo»:
La segunda: pide lo concreto. Ante un «podría estar mejor», la pregunta útil es «¿qué cambiarías exactamente?». La mayoría de las críticas que quitan el sueño son vagas, y una crítica vaga se puede rumiar sin fin; una concreta se arregla o se descarta en cinco minutos.
Y la tercera: escribe lo bueno en el momento, no al final. Lo positivo se olvida antes, así que si esperas a la noche a hacer balance, el material ya está sesgado. Para eso sirve el diario de gratitud, que no va de estar agradecido: va de dejar constancia antes de que se borre.
De dónde sale esto. Rozin, P. y Royzman, E. B. (2001). Negativity bias, negativity dominance, and contagion. Personality and Social Psychology Review, 5(4), 296–320. Y Baumeister, R. F., Bratslavsky, E., Finkenauer, C. y Vohs, K. D. (2001). Bad is stronger than good. Review of General Psychology, 5(4), 323–370, que repasa el efecto en memoria, aprendizaje, relaciones e impresiones. La animación de arriba es una ilustración, no un dato.
¿Y si no es solo curiosidad? Si la ansiedad, el ánimo o cualquiera de estas cosas te está complicando el día a día, se puede trabajar con alguien. Soy Miguel Martínez, psicólogo colegiado nº CV17649: consulta online para toda España y presencial en Valencia.
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