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🧠 Biblioteca de sesgos

El sesgo de anclaje

El primer número que ves no es inocente, y se te queda pegado aunque sepas que no significa nada.

El primer número se queda pegado.

Qué es

Ante una pregunta cuya respuesta no sabemos, no calculamos desde cero: partimos del primer valor que tenemos delante y ajustamos desde ahí. Y ajustamos poco. Da igual que el número sea arbitrario, que sepamos que es arbitrario, o que nos avisen: sigue arrastrando la respuesta.

Dónde aparece

En el precio tachado de las rebajas, que está ahí para eso. En la primera cifra de una negociación de sueldo —quien la dice marca el terreno del resto de la conversación—. En el «antes 89 €» de cualquier tienda. En la primera oferta por un piso o un coche. Y en la carta de un restaurante, donde el plato carísimo del principio no está para venderse.

Y también por dentro, sin números: la primera impresión sobre una persona funciona igual, como punto de partida del que apenas nos movemos aunque después vengan datos que no encajan.

Qué se puede hacer

Pon tu cifra antes de mirar la suya. Decide qué estás dispuesto a pagar, o qué sueldo quieres, antes de ver ningún número. No es fuerza de voluntad: es que un ancla propia y escrita compite con la de enfrente, y una idea vaga no compite con nada.
Y esto se puede notar, no solo leer. Te preguntan una tontería con un número dentro y luego te piden que estimes algo: el experimento del anclaje. Dos o tres minutos, y no puntúa nada.

De dónde sale esto. Tversky, A. y Kahneman, D. (1974). Judgment under uncertainty: heuristics and biases. Science, 185(4157), 1124–1131.

¿Y si no es solo curiosidad? Si la ansiedad, el ánimo o cualquiera de estas cosas te está complicando el día a día, se puede trabajar con alguien. Soy Miguel Martínez, psicólogo colegiado nº CV17649: consulta online para toda España y presencial en Valencia.

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