El punto ciego de los sesgos
Casi todo el mundo se ve menos sesgado que la media. Estadísticamente eso no puede ser, y sin embargo lo pensamos casi todos.
Qué es
Reconocemos un sesgo funcionando en otra persona sin esfuerzo, y en nosotros mismos casi nunca. El motivo es que buscamos en el sitio equivocado: al juzgar a otro miramos su conducta, y al juzgarnos a nosotros miramos lo que sentimos por dentro — y por dentro un sesgo no se siente como nada. Se nota en el resultado, no en la sensación. Por eso la introspección, que parece el camino natural, es justo la herramienta que no sirve aquí.
Dónde aparece
En cualquier discusión donde las dos partes se consideran las objetivas. En los tribunales de selección y los comités, donde todo el mundo cree que su criterio es el técnico. En médicos y peritos convencidos de que un regalo no les influye. Y en casa: «yo te lo digo sin manía» es la frase con la que empiezan la mitad de los conflictos.
Qué se puede hacer
De dónde sale esto. Pronin, E., Lin, D. Y. y Ross, L. (2002). The bias blind spot: perceptions of bias in self versus others. Personality and Social Psychology Bulletin, 28(3), 369–381.
¿Y si no es solo curiosidad? Si la ansiedad, el ánimo o cualquiera de estas cosas te está complicando el día a día, se puede trabajar con alguien. Soy Miguel Martínez, psicólogo colegiado nº CV17649: consulta online para toda España y presencial en Valencia.
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