Perdonarse a uno mismo
Por Miguel Martínez, psicólogo · Colegiado nº CV17649
Seis herramientas para eso que hiciste —o que no hiciste— y que llevas años cobrándote todos los días.
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Seis herramientas
Herramienta 1
Perdonarse no es quitarle importancia
Mucha gente no se perdona porque cree que hacerlo sería decir que da igual. No es eso: es dejar de pagar por ello todos los días de tu vida, que es una condena que nadie te ha puesto salvo tú.
Herramienta 2 · La distinción clave
Distingue culpa de vergüenza
La culpa dice «hice algo mal» y empuja a reparar. La vergüenza dice «soy alguien malo» y solo empuja a esconderse. Son distintas y llevan a sitios opuestos.
Herramienta 3
Repara lo que se pueda reparar, y hazlo de verdad
La culpa que no se puede convertir en nada se queda dando vueltas. Cuando hay algo que hacer, hacerlo baja el peso mucho más que cualquier razonamiento.
Herramienta 4
Y si no se puede reparar, que sirva para algo
Hay daños que ya no se pueden deshacer: la persona murió, la relación se acabó, pasaron veinte años. Ahí la única salida honesta no es olvidarlo, es que cambie algo en cómo vives.
Herramienta 5
Ponle contexto a quien eras entonces
Te estás juzgando con lo que sabes hoy y desde la calma de hoy. La persona que decidió aquello tenía otra edad, otra información y estaba en otro momento.
Herramienta 6
Deja de repasarlo, que repasar no es reparar
Darle vueltas se siente como estar haciéndose cargo, y no lo es: no repara nada y mantiene la escena viva. Es rumiar con buena conciencia.
¿Y si quieres trabajarlo con alguien?
Soy Miguel Martínez, psicólogo colegiado nº CV17649. Paso consulta online para toda España y presencial en Valencia. Si esto que cuenta la guía te está pasando de verdad y quieres que alguien mire tu caso, escríbeme y te digo cómo trabajo, sin compromiso.
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