← Todas las guías
📎 Guía gratuita · Ánimo

«No siento nada»: el embotamiento emocional

Por Miguel Martínez, psicólogo · Colegiado nº CV17649

Seis herramientas para cuando no estás triste exactamente: estás plano, no te llega ni lo bueno ni lo malo, y te asusta un poco haberte quedado así.

Ilustración: el ratón de Psicolinks junto a una nube de lluvia con un sol detrás

Si más que no sentir nada lo que notas es que ya nada te importa, la guía que buscas es «me siento vacío».

La idea de fondo. De la tristeza se habla; de esto, casi nada. Y sin embargo es muy frecuente: no sentir, ver todo detrás de un cristal, no poder llorar aunque quieras. Suele aparecer después de haber aguantado mucho tiempo, porque cuando el sistema baja el volumen del dolor baja también el del resto: no se puede anestesiar solo una parte. Y por eso la salida no es esperar a que vuelvan las ganas, sino empezar a hacer cosas sin ellas, que es exactamente al revés de como parece.

¿Prefieres guardarla o imprimirla? Descárgala en PDF para tenerla a mano.

Seis herramientas

Herramienta 1

No sentir nada también es un síntoma

Se habla mucho de la tristeza y poco de esto: la sensación de estar anestesiado, de ver la vida detrás de un cristal, de que ni lo bueno ni lo malo te llegan. Es frecuente en la depresión, en el agotamiento y después de algo duro.

Hazlo así: quítale la interpretación de «me he vuelto frío». No te has vuelto nada: es un estado, y los estados cambian.

Herramienta 2 · La que suele explicarlo

Suele venir después de aguantar mucho

Cuando alguien lleva mucho tiempo sosteniendo una situación, el sistema baja el volumen de todo. Apaga el dolor y, de paso, apaga lo demás: no se puede anestesiar selectivamente.

Hazlo así: mira hacia atrás: ¿desde cuándo? Casi siempre hay un antes —una época dura, una pérdida, meses de mucha carga— y eso orienta el trabajo.

Herramienta 3

No esperes a tener ganas: primero se hace, luego llegan

Es lo más contraintuitivo y lo mejor documentado en el ánimo bajo: la motivación no viene antes de la acción, viene después. Esperar a que apetezca es esperar sentado.

Hazlo así: elige dos actividades que antes te daban algo y ponlas en la agenda con hora, no con ganas. Al principio no van a saber a nada, y eso es normal. Es la tercera o la cuarta vez la que empieza a notarse.

Herramienta 4

Baja el listón de lo que cuenta como sentir

Se busca la emoción intensa —llorar, emocionarse— y como no llega, se concluye que no hay nada. Pero lo primero que vuelve no es intenso: es un rato menos plano, un momento de interés, un pequeño alivio.

Hazlo así: apunta cada día una cosa, por pequeña que sea, que se haya notado algo distinta. Al cabo de dos semanas se ve una tendencia que día a día no se ve.

Herramienta 5

Cuidado con lo que estás usando para tapar

El embotamiento se lleva mal, y es fácil buscar intensidad por atajos: alcohol, pantallas hasta las tantas, compras, riesgo. Alivia un rato y hunde el fondo.

Hazlo así: fíjate en si has empezado con alguno de esos. Si es que sí, eso pide atención antes que lo demás.

Herramienta 6

Descarta lo médico y lo farmacológico

Hay cosas que producen exactamente este estado y no son psicológicas: tiroides, anemia, déficits, dormir poco de forma crónica, y algunos medicamentos, incluidos ciertos antidepresivos.

Hazlo así: coméntaselo a tu médico, y si estás medicándote dilo expresamente: el embotamiento emocional por medicación existe, se ajusta y no hay que aguantarlo en silencio.
Cuándo pedir ayuda. Si esto lleva semanas, si te está costando funcionar o si aparece con la sensación de que da igual lo que hagas, merece una valoración: la depresión no siempre se presenta con tristeza, muchas veces se presenta exactamente así. Puedes situarte con el test de depresión. Y si en algún momento aparecen pensamientos de hacerte daño, el 024 atiende las 24 horas, gratis y confidencial.

¿Y si quieres trabajarlo con alguien?

Soy Miguel Martínez, psicólogo colegiado nº CV17649. Paso consulta online para toda España y presencial en Valencia. Si esto que cuenta la guía te está pasando de verdad y quieres que alguien mire tu caso, escríbeme y te digo cómo trabajo, sin compromiso.

Cómo trabajo y cómo pedir cita →