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📎 Guía gratuita · Duelo

Cuando no llega el embarazo

Por Miguel Martínez, psicólogo · Colegiado nº CV17649

Seis herramientas para el desgaste de los tratamientos, las pérdidas repetidas y la posibilidad de que finalmente no llegue: un duelo del que casi nadie habla.

Ilustración: el ratón de Psicolinks junto a una casa con la ventana encendida
La idea de fondo. La infertilidad y las pérdidas gestacionales producen un duelo particular: se repite con cada intento fallido, no tiene reconocimiento social y se vive casi siempre en privado, mientras alrededor todo el mundo pregunta sin saber lo que pregunta. Además pone a prueba a la pareja, porque cada uno lo procesa a su ritmo. Nada de esto se arregla con consejos, pero sí se lleva mejor cuando se nombra y cuando se protege lo que se puede proteger.

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Seis herramientas

Herramienta 1

Es un duelo, aunque no haya funeral

Perder la posibilidad de tener hijos, o perderla una y otra vez con cada intento, es una pérdida real. Lo que la hace más dura es que no se reconoce como tal: no hay ritual, no hay permiso social y mucha gente ni siquiera sabe que está pasando.

Hazlo así: llámalo por su nombre, al menos para ti. Estás en un duelo, y por eso estás triste, irritable y cansado. No es debilidad ni obsesión.

Herramienta 2 · La que más protege la relación

Los dos no vais al mismo ritmo, y no pasa nada

En pareja es habitual que uno quiera seguir intentándolo y el otro necesite parar, o que uno lo hable todo el rato y el otro no pueda. Esa asimetría se interpreta como falta de implicación y genera muchísimo conflicto.

Hazlo así: acordad momentos para hablarlo y momentos en los que el tema no entra. Y pregunta en vez de suponer: «¿cómo lo llevas tú?» rinde más que interpretar su silencio.

Herramienta 3

Ponle límites al tratamiento antes de empezarlo

Los procesos de reproducción asistida pueden encadenarse indefinidamente, y es fácil llegar al cuarto o quinto ciclo sin haber decidido nunca conscientemente seguir. El desgaste económico y emocional es enorme.

Hazlo así: decidid de antemano hasta dónde: cuántos intentos, cuánto dinero, hasta cuándo. Se puede revisar, pero teniendo una raya de partida en vez de decidir siempre en caliente.

Herramienta 4

Prepárate para los comentarios

«¿Y vosotros para cuándo?», «relájate y vendrá», «adoptad y os quedáis embarazados». Llegan constantemente y duelen mucho más de lo que imagina quien los suelta.

Hazlo así: ten una frase preparada y neutra: «es un tema que preferimos no hablar, gracias». No debes explicaciones a nadie, y tener la respuesta lista evita quedarte en blanco.

Herramienta 5

No pongas tu vida entera en pausa

Es frecuente aplazarlo todo —viajes, trabajo, planes— hasta que llegue el embarazo. Si el proceso se alarga años, eso significa años sin vida propia, y eso hunde el ánimo y encima aumenta la presión sobre cada intento.

Hazlo así: mantén dos o tres cosas importantes en marcha pase lo que pase. No es renunciar: es no jugártelo todo a una carta.

Herramienta 6

Busca a quien lo entienda

El entorno general no suele saber acompañar esto. Las asociaciones y los grupos de personas en la misma situación ahorran mucha explicación y mucha soledad.

Hazlo así: busca asociaciones de infertilidad o de duelo gestacional de tu comunidad. Y si has tenido una pérdida, hay grupos específicos de duelo perinatal.
Pedir ayuda aquí no es exagerar. Los niveles de ansiedad y de tristeza en procesos de reproducción asistida son altos y están bien documentados, y muchas unidades ofrecen apoyo psicológico: pregunta si el tuyo lo tiene. Si te ves hundido, si la relación se está resintiendo o si llevas meses sin poder hablar de esto con nadie, busca acompañamiento.

¿Y si quieres trabajarlo con alguien?

Soy Miguel Martínez, psicólogo colegiado nº CV17649. Paso consulta online para toda España y presencial en Valencia. Si esto que cuenta la guía te está pasando de verdad y quieres que alguien mire tu caso, escríbeme y te digo cómo trabajo, sin compromiso.

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