Miedo a los perros
Por Miguel Martínez, psicólogo · Colegiado nº CV17649
Seis herramientas para dejar de dar rodeos, con el método que se usa para cualquier fobia.
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Seis herramientas
Herramienta 1 · La que explica por qué no se pasa solo
Deja de cruzar de acera: ahí está el problema
Cada vez que das un rodeo, el miedo baja al momento y te enseña que cruzar te salvó. Como nunca compruebas lo que habría pasado, el miedo queda intacto y un poco más grande. La evitación es lo que lo mantiene, no lo que lo alivia.
Herramienta 2
Monta la escalera antes de empezar
Nadie pasa de cruzar de acera a acariciar un perro. Se sube por peldaños: ver fotos, ver vídeos, mirar uno atado a lo lejos, estar en el mismo parque, acercarte con dueño delante, tocarlo.
Herramienta 3
Quédate hasta que baje, no hasta que puedas
La regla que decide si esto funciona o no: si te vas cuando la ansiedad está en lo más alto, la próxima vez será peor. Si te quedas, baja sola —siempre baja— y el cuerpo aprende que se puede estar ahí.
Herramienta 4
Empieza con un perro tranquilo y con dueño
La exposición se hace en condiciones que puedas controlar, no lanzándote a lo peor. Un perro mayor, tranquilo, atado y con su dueño delante es el escenario donde se empieza.
Herramienta 5
Quítate las muletas poco a poco
Ir siempre acompañado, cruzar mirando al móvil, llevar algo en la mano por si acaso. Alivian y son la trampa: mientras estén, tu cabeza atribuye a la muleta que no pasara nada.
Herramienta 6
Aprende a leer a un perro, que quita bastante miedo
Parte del miedo viene de no saber interpretar lo que hace. Saber qué significan las orejas, el rabo o quedarse rígido convierte a un animal impredecible en uno bastante más legible.
¿Y si quieres trabajarlo con alguien?
Soy Miguel Martínez, psicólogo colegiado nº CV17649. Paso consulta online para toda España y presencial en Valencia. Si esto que cuenta la guía te está pasando de verdad y quieres que alguien mire tu caso, escríbeme y te digo cómo trabajo, sin compromiso.
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