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📎 Guía gratuita · Trabajo

Nervios en la entrevista de trabajo

Por Miguel Martínez, psicólogo · Colegiado nº CV17649

Seis herramientas para llegar a una entrevista sin que los nervios te coman: qué preparar, qué ensayar, qué contestar del sueldo y qué hacer cuando sales.

Ilustración: el ratón de Psicolinks junto a un escritorio con un ordenador y una taza
La idea de fondo. La preparación que funciona no va de aprenderse respuestas: va de tener a mano material propio. Seis historias reales tuyas cubren casi cualquier pregunta, se cuentan sin memorizar y aguantan las repreguntas. Lo demás es reducir el número de cosas que tienes que improvisar en caliente —el sueldo, las preguntas que harás tú— y aceptar que vas a estar nervioso, que es lo que le pasa a todo el mundo y no es lo que se puntúa.

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Seis herramientas

Herramienta 1

Los nervios no son el problema; esconderlos, sí

Casi todo el mundo llega nervioso a una entrevista, y quien entrevista lo sabe. El desgaste no viene de estar nervioso: viene de dedicar la mitad de la cabeza a disimular que lo estás mientras intentas contestar.

Hazlo así: si te tiembla la voz al principio, dilo en una frase corta y sigue: «me pongo algo nervioso al empezar, ya se me pasa». Baja la tensión al momento y nadie lo puntúa en contra.

Herramienta 2 · La que más resultado da

Prepara historias, no respuestas

Las respuestas aprendidas de memoria suenan a folleto y se caen en cuanto te preguntan un detalle. Lo que se sostiene son ejemplos reales tuyos, porque los conoces por dentro.

Hazlo así: escribe seis situaciones tuyas —un problema resuelto, un error, un conflicto, algo que aprendiste, algo de lo que estés orgulloso, un trabajo en equipo— con qué pasó, qué hiciste tú y cómo acabó. Con esas seis contestas el 80% de lo que te van a preguntar.

Herramienta 3

Ensaya en voz alta, no en la cabeza

Repasar mentalmente da sensación de preparación y no entrena lo que falla, que es hablar. La primera vez que dices algo en voz alta siempre sale peor que la segunda.

Hazlo así: grábate con el móvil contestando a tres preguntas y escúchate una vez. Es incómodo y es lo que más se nota de todo esto. Si puedes, haz un ensayo con alguien que te pregunte de verdad.

Herramienta 4

La pregunta del sueldo, decidida antes

Improvisar aquí es donde más gente se deja dinero. Y responder «lo que ustedes consideren» te deja en la parte baja de la horquilla casi siempre.

Hazlo así: busca antes qué se paga en tu sector y tu zona, decide una cifra y una horquilla, y dilas sin adornos ni disculpas. Si te lo preguntan muy pronto, vale devolver la pregunta: «¿qué horquilla tenéis prevista para el puesto?».

Herramienta 5

Lleva tres preguntas tuyas

Cuando te dicen «¿tienes alguna pregunta?» y contestas que no, se lee como falta de interés. Además es tu único rato para saber si ese sitio te conviene.

Hazlo así: prepara tres: cómo es un día normal en el puesto, qué esperan de la persona en los primeros meses, y cómo se organiza el equipo. Y escucha las respuestas: te están describiendo tu futuro.

Herramienta 6

Después, corta el repaso

Salir y ponerte a repasar cada frase durante días no cambia el resultado y sí arruina la semana. Es rumiación, y funciona igual que la de cualquier otro tema.

Hazlo así: date diez minutos para apuntar qué mejorarías la próxima vez y cierra el tema. Si vuelve, recuérdate que ya está apuntado. Tienes la guía «Deja de darle vueltas» si se te engancha.
Si el miedo te está frenando. Si evitas presentarte a puestos que podrías hacer, si te bloqueas al hablar o si llevas meses con procesos que no salen y eso te está hundiendo, se trabaja bien: por un lado la ansiedad de la situación, por otro lo que te estás diciendo por el camino. Tienes también las guías «Hablar en público» y «Síndrome del impostor».

¿Y si quieres trabajarlo con alguien?

Soy Miguel Martínez, psicólogo colegiado nº CV17649. Paso consulta online para toda España y presencial en Valencia. Si esto que cuenta la guía te está pasando de verdad y quieres que alguien mire tu caso, escríbeme y te digo cómo trabajo, sin compromiso.

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