Técnicas de estudio que sí funcionan (y las que no)
Por Miguel Martínez, psicólogo · Colegiado nº CV17649 · Actualizado en 2026
Casi todo el mundo estudia como le enseñaron: leer, subrayar y releer. Es lo que mejor sensación deja y de lo que peor funciona. La investigación sobre aprendizaje lleva décadas señalando lo mismo, y la conclusión es incómoda: aprender de verdad se parece más a hacerte preguntas difíciles que a repasar apuntes bonitos. Aquí tienes lo que sí funciona, ordenado para que puedas aplicarlo esta misma semana.
Lo que sí funciona
1. Práctica de recuperación: cierra los apuntes y cuéntalo
La técnica con más respaldo de todas. Después de leer un apartado, cierra el material y escribe o di en voz alta todo lo que recuerdes. Luego compruebas. Cuesta más y da peor sensación que releer, y precisamente por eso funciona: el esfuerzo de sacar la información de la memoria es lo que la fija.
2. Repaso espaciado: reparte, no acumules
Estudiar cuatro horas seguidas rinde menos que cuatro sesiones de una hora en cuatro días. Lo que se aprende justo antes del examen se olvida casi igual de rápido. Repasa cada tema a los pocos días, luego a la semana, luego a las dos semanas.
3. Intercalado: mezcla temas en la misma sesión
En lugar de hacer treinta problemas del mismo tipo seguidos, alterna tipos de problema. Rendirás peor durante el estudio y mejor en el examen, porque aprendes también a identificar qué método toca en cada caso, que es lo que de verdad te piden.
4. Explicárselo a alguien
Explicar en voz alta y con tus palabras destapa los huecos al instante: si te atascas al contarlo, es que no lo tenías. Vale un compañero, vale una pared, vale grabarte con el móvil.
Lo que casi no sirve (aunque lo parezca)
- Releer y subrayar. Son las dos técnicas más usadas y de las menos eficaces medidas en estudios. No las prohíbo: solo que no cuenten como estudiar, sino como preparar el material.
- Los «estilos de aprendizaje». La idea de que unos somos visuales y otros auditivos, y de que hay que estudiar según tu estilo, no se sostiene cuando se pone a prueba. Lo que decide es la naturaleza del contenido, no tu supuesto estilo.
- Estudiar con música con letra. Compite por los mismos recursos que la lectura. Si te ayuda a aislarte del ruido, mejor instrumental.
- Las maratones de última hora. Sirven para aprobar mañana y olvidar pasado. Si tu objetivo es aprobar una asignatura que no volverás a ver, allá tú; si es una carrera que se acumula, te estás endeudando.
Cómo montarte una semana con esto
Sin cambiar tus horas de estudio, solo cambiando qué haces dentro de ellas: dedica el primer tercio de la sesión a leer material nuevo, el segundo a cerrar el libro y reconstruirlo de memoria por escrito, y el último a repasar mezclado algo de días anteriores. Y ponte los repasos en el calendario como si fueran clases, porque si no, no ocurren.
Para leer más
Si quieres profundizar, estos dos son los que recomiendo a estudiantes y a docentes; el segundo está escrito en español y pensado para nuestro sistema educativo.
Libros sobre práctica de recuperación y repaso espaciado
La divulgación seria sobre por qué releer engaña y qué hacer en su lugar, con los experimentos detrás.
Libros de Héctor Ruiz Martín sobre aprendizaje
Cómo aprendemos y cómo estudiar mejor, explicado desde la investigación y adaptado al contexto español.
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¿Y si quieres trabajarlo con alguien?
Soy Miguel Martínez, psicólogo colegiado nº CV17649. Paso consulta online para toda España y presencial en Valencia. Si esto te está pasando de verdad y quieres que alguien mire tu caso, escríbeme y te digo cómo trabajo, sin compromiso.
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