Cómo elegir psicólogo: qué comprobar y qué preguntar
Por Miguel Martínez, psicólogo · Colegiado nº CV17649 · Actualizado en 2026
Buscar psicólogo por primera vez se parece a comprar algo caro sin saber qué estás mirando: los perfiles son opacos, los enfoques suenan todos parecidos y hay mucha oferta que no debería estar ahí. Como esto es mi profesión, te lo cuento sin adornos: qué comprobar, qué preguntar y qué señales deberían hacerte salir por la puerta.
Lo que hay que comprobar sí o sí
1. Que esté colegiado
En España, para ejercer la psicología sanitaria hace falta estar colegiado, y el número de colegiado es público y verificable en la web del colegio oficial correspondiente. Un profesional serio lo pone visible. Si no aparece por ningún lado, pregúntalo directamente; si esquiva la pregunta, ya tienes tu respuesta.
2. Que tenga habilitación sanitaria
Para tratar problemas de salud mental no basta con la licenciatura o el grado: hace falta ser Psicólogo General Sanitario (o especialista en Psicología Clínica vía PIR). Es la diferencia entre alguien habilitado para tratar y alguien que puede hacer otras cosas dentro de la psicología, pero no esto.
3. Que trabaje con enfoques con respaldo
Pregunta desde qué enfoque trabaja. Para la mayoría de los problemas frecuentes —ansiedad, depresión, insomnio, obsesiones— la terapia cognitivo-conductual y las llamadas terapias contextuales son las que acumulan más evidencia. No significa que sea lo único válido, pero sí que es un buen punto de partida.
4. Que te explique el plan
En las primeras sesiones deberías salir sabiendo qué le pasa a tu caso en términos comprensibles, qué se va a hacer, más o menos cuánto puede durar y cómo sabréis si está funcionando. Una terapia sin rumbo explicable es una terapia sin rumbo.
Señales para levantarte e irte
- Promesas de curación rápida o garantizada, en un número fijo de sesiones y para cualquier problema.
- Técnicas sin ningún respaldo vendidas como tratamiento: constelaciones, reiki, flores de Bach, «reprogramación» de cualquier cosa, terapias de vidas pasadas.
- Que te desaconseje la medicación pautada por tu médico o que se meta en decisiones médicas.
- Que hable de sus otros pacientes, aunque sea sin nombres.
- Que difumine el marco: relación personal, mensajes fuera de horario sin encuadre, favores.
- Cualquier insinuación de tipo sexual o económico fuera de la tarifa acordada. Esto no es una señal de alarma: es motivo de denuncia al colegio profesional.
Preguntas útiles para la primera llamada
No hace falta que suenes a inspector; son preguntas normales y cualquier profesional está acostumbrado a responderlas: ¿cuál es tu número de colegiado? ¿tienes experiencia con lo que me pasa? ¿desde qué enfoque trabajas? ¿cada cuánto son las sesiones y cuánto duran? ¿cuál es la tarifa y la política de cancelación?
Presencial u online, y cuándo cambiar
La terapia por videollamada ha demostrado resultados comparables a la presencial en muchos problemas frecuentes, así que elige por logística y comodidad más que por prejuicio. Lo que sí conviene es tener buena conexión y un sitio donde puedas hablar sin que te oigan, porque si no, acabas censurándote.
Y sobre cambiar de profesional: la relación terapéutica es uno de los factores que más predice el resultado, así que si después de varias sesiones no te sientes escuchado o no ves ninguna dirección, decirlo es legítimo y útil. Un buen profesional agradece esa conversación, y si no encaja, te ayudará a buscar a alguien que sí. Cambiar no es fracasar: fracasar es quedarse años en algo que no avanza.
¿Y si quieres trabajarlo con alguien?
Soy Miguel Martínez, psicólogo colegiado nº CV17649. Paso consulta online para toda España y presencial en Valencia. Si esto te está pasando de verdad y quieres que alguien mire tu caso, escríbeme y te digo cómo trabajo, sin compromiso.
Cómo trabajo y cómo pedir cita →