← Volver a la biblioteca de sesgos
🧠 Biblioteca de sesgos

La falacia del coste hundido

Lo que ya has gastado no se recupera aguantando. Solo se le añade una tarde mala.

Lo gastado no vuelve. La tarde sí.

Qué es

Seguir con algo porque ya se ha invertido tiempo, dinero o esfuerzo, aunque de ahí en adelante no compense. El dinero ya no está, se haga lo que se haga: lo único que se decide es qué pasa a partir de ahora. Pero duele más asumir la pérdida que aguantar el plan, y «no tirar el dinero» acaba siendo no querer reconocer que fue una mala compra.

Dónde aparece

La carrera que no gusta pero llevas tres años. El libro malo que terminas. El móvil que se sigue reparando. Las horas metidas en un proyecto que no va a ningún sitio. Y el más caro de todos: la relación que no funciona pero han sido ocho años.

Sin moralina. Esto no dice que haya que abandonar. Dice que lo ya gastado no puede estar en la ecuación. A veces, quitándolo, sigue mereciendo la pena continuar — y entonces continúas por el motivo correcto.

Qué se puede hacer

La pregunta del recién llegado. «Si llegara hoy a esta situación, sin nada invertido, ¿entraría?». Si la respuesta es no, lo que te mantiene ahí no es el futuro: es la factura. Para lo que tiene varias salidas y ninguna buena del todo, está la balanza.
Y esto se puede notar, no solo leer. Una entrada, un catarro y un sábado de lluvia; a quien se lo mandes le sale el mismo caso con la entrada regalada: el experimento del coste hundido. Dos o tres minutos, y no puntúa nada.

De dónde sale esto. Arkes, H. R. y Blumer, C. (1985). The psychology of sunk cost. Organizational Behavior and Human Decision Processes, 35(1), 124–140.

¿Y si no es solo curiosidad? Si la ansiedad, el ánimo o cualquiera de estas cosas te está complicando el día a día, se puede trabajar con alguien. Soy Miguel Martínez, psicólogo colegiado nº CV17649: consulta online para toda España y presencial en Valencia.

Pedir cita en Conciencia Conductual →