El error fundamental de atribución
Lo que hace el otro es «porque es así». Lo mismo hecho por ti es «porque venía de donde venía». Las dos explicaciones no pueden ser ciertas a la vez.
Qué es
Al explicar la conducta de otra persona tiramos de su carácter y descontamos la situación; al explicar la nuestra hacemos justo lo contrario. No es hipocresía: es que de nosotros vemos la película entera y del otro solo el fotograma. Sabemos lo que nos ha pasado hoy, lo que no hemos dormido y lo que nos preocupa; del de enfrente vemos un gesto y nada más.
Dónde aparece
En el coche, donde el que va lento es un inútil y uno mismo va lento porque está buscando la calle. En el trabajo: «no ha contestado el correo porque pasa de mí». En pareja, que es donde más caro sale, porque un mal gesto se convierte en un rasgo — es que eres un desconsiderado — y contra un rasgo no se puede hacer nada, mientras que contra una situación sí.
Y en la dirección contraria también hace daño: cuando alguien lo está pasando mal, explicarlo por cómo es («es que es débil», «es que soy así») cierra el paso a mirar qué hay alrededor sosteniéndolo.
Qué se puede hacer
Si esto te pilla en discusiones de casa, están discutir mejor en pareja y preparar una conversación. Y si por donde te pasa es por juzgarte a ti, hablarte mejor.
De dónde sale esto. Ross, L. (1977). The intuitive psychologist and his shortcomings: distortions in the attribution process. Advances in Experimental Social Psychology, 10, 173–220. El experimento original es de Jones, E. E. y Harris, V. A. (1967), Journal of Experimental Social Psychology, 3(1), 1–24.
¿Y si no es solo curiosidad? Si la ansiedad, el ánimo o cualquiera de estas cosas te está complicando el día a día, se puede trabajar con alguien. Soy Miguel Martínez, psicólogo colegiado nº CV17649: consulta online para toda España y presencial en Valencia.
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