← Todas las guías
📎 Guía gratuita · Ansiedad

Ecoansiedad

Por Miguel Martínez, psicólogo · Colegiado nº CV17649

Seis herramientas para cuando la crisis climática te ocupa la cabeza y no sabes qué hacer con eso.

Ilustración: el ratón de Psicolinks junto a una alarma que suena
La idea de fondo. Lo primero, porque mucha gente llega creyendo que le pasa algo raro: preocuparse por esto no es una distorsión. Es una respuesta razonable a un problema real, y tratarla como si fuera un pensamiento irracional que hay que corregir sería mentir. Lo que sí se puede trabajar es otra cosa: que la preocupación te esté impidiendo dormir, disfrutar o decidir. Y ahí hay un hallazgo que orienta bastante: lo que mejor se relaciona con llevarlo sin hundirse no es informarse más ni menos, sino participar en algo con otras personas. La impotencia en solitario desgasta; compartida, bastante menos.

¿Prefieres guardarla o imprimirla? Descárgala en PDF para tenerla a mano.

Seis herramientas

Herramienta 1 · La que quita la culpa por sentirlo

Preocuparse por esto no es un síntoma

Conviene decirlo primero, porque mucha gente llega pensando que le pasa algo raro: preocuparse por el clima es una respuesta razonable a un problema real, no una distorsión. Lo que se puede trabajar no es la preocupación en sí, sino que te esté impidiendo vivir.

Hazlo así: la pregunta útil no es «¿estoy exagerando?», sino «¿esto me está dejando hacer mi vida o no?». Ahí está la línea.

Herramienta 2

Corta el goteo de noticias, no la información

Informarse una vez a la semana a fondo y estar leyendo titulares diez veces al día no producen el mismo resultado: lo primero informa y lo segundo solo activa. El goteo constante es lo que agota, y no te deja mejor informado.

Hazlo así: ponle horario: un rato fijo, una o dos veces por semana, en una fuente decente. Fuera notificaciones y fuera bajar el dedo antes de dormir.

Herramienta 3

Haz algo, aunque sea pequeño, y hazlo con gente

De todo lo que se ha estudiado sobre esto, lo que mejor se relaciona con estar menos hundido no es informarse más ni menos: es participar en algo con otras personas. La impotencia se lleva fatal en solitario y bastante mejor en grupo.

Hazlo así: una cosa concreta y con gente: una asociación del barrio, un grupo, un huerto, lo que sea. La escala importa menos que no estar solo en ello.

Herramienta 4

Separa lo que te toca a ti de lo que no

Buena parte del agobio viene de cargar con una responsabilidad que no es individual. Reciclar bien está muy bien y no arregla el problema, y creer que debería hacerlo lleva directo a la culpa permanente.

Hazlo así: divide en dos: lo que depende de ti y lo que depende de decisiones colectivas. Lo primero, hazlo y déjalo estar. Para lo segundo, lo que cabe es participar, no cargar.

Herramienta 5

Con los hijos y los adolescentes, ni negar ni asustar

Ninguno de los dos extremos ayuda: decir que no pasa nada les enseña a no fiarse de ti, y trasladarles tu angustia les deja con un problema de adultos y sin recursos. Lo que sostiene es la verdad más la sensación de que se está haciendo algo.

Hazlo así: reconoce el problema con palabras que entiendan y termina siempre en qué se está haciendo y en qué podéis hacer vosotros. Y pregunta más de lo que explicas.

Herramienta 6

Vigila que no se convierta en darle vueltas

Hay una diferencia entre preocuparse y rumiar: lo primero lleva a hacer algo, lo segundo da vueltas sin salir del sitio y desgasta igual que cualquier otra rumia. El tema es distinto; el mecanismo es el mismo.

Hazlo así: si llevas veinte minutos dándole vueltas y no ha aparecido ninguna acción, no es información: es rumia. Tienes el método en deja de darle vueltas.
Cuándo pedir ayuda. Si te está quitando el sueño, si has dejado de hacer planes o de tomar decisiones de futuro, o si la cosa ha ido a más en los últimos meses, merece la pena trabajarlo. Tienes cuando te preocupas por todo y deja de darle vueltas, que es el mismo mecanismo con otro tema.

¿Y si quieres trabajarlo con alguien?

Soy Miguel Martínez, psicólogo colegiado nº CV17649. Paso consulta online para toda España y presencial en Valencia. Si esto que cuenta la guía te está pasando de verdad y quieres que alguien mire tu caso, escríbeme y te digo cómo trabajo, sin compromiso.

Cómo trabajo y cómo pedir cita →