Cuando te comparan con otros
Por Miguel Martínez, psicólogo · Colegiado nº CV17649
Seis herramientas para las comidas familiares en las que siempre sale lo bien que le va a tu hermano, y para lo que se te queda dentro después.
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Seis herramientas
Herramienta 1
La comparación es de quien la hace, no tuya
Cuando alguien te compara con tu hermano, con un compañero o con quien sea, está diciendo algo de sus propios criterios, no de tu valor. Aceptar la comparación como si fuera un dato objetivo es lo que hace daño.
Herramienta 2 · La que corta sin bronca
Contesta a lo concreto, no a la etiqueta
Discutir contra «tu hermano sí que se ha buscado la vida» no lleva a ningún sitio, porque no es un argumento: es una valoración. Lo que sí se puede contestar es el hecho.
Herramienta 3
Si es tu familia, no esperes que dejen de hacerlo
En muchas familias comparar es la forma de hablar, y llevan cuarenta años haciéndolo. Esperar a que cambien para dejar de sentirte mal es poner tu bienestar en manos de otro.
Herramienta 4
Cuidado con competir para demostrarlo
La reacción natural es demostrar que valemos: trabajar más, contar los logros, buscar la aprobación. Funciona un rato y deja tu vida decidida por la opinión de otro.
Herramienta 5
Mira si la voz que compara ya es la tuya
Lo más caro de que te comparen mucho de pequeño es que se aprende a hacerlo solo. Al final ya no hace falta que nadie diga nada: te comparas tú, con todo el mundo y todo el rato.
Herramienta 6
Elige con quién hablas de lo que te importa
No todo el mundo tiene que enterarse de tus planes. Contarle un proyecto ilusionante a quien va a compararte es garantizarte una respuesta que te va a doler.
¿Y si quieres trabajarlo con alguien?
Soy Miguel Martínez, psicólogo colegiado nº CV17649. Paso consulta online para toda España y presencial en Valencia. Si esto que cuenta la guía te está pasando de verdad y quieres que alguien mire tu caso, escríbeme y te digo cómo trabajo, sin compromiso.
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