Cuando se acaba una amistad
Por Miguel Martínez, psicólogo · Colegiado nº CV17649
Seis herramientas para cuando has perdido a un amigo de toda la vida, te afecta más de lo que dirías en voz alta y nadie parece darle importancia.
¿Prefieres guardarla o imprimirla? Descárgala en PDF para tenerla a mano.
Seis herramientas
Herramienta 1
Perder una amistad es un duelo sin permiso social
Por una ruptura de pareja la gente pregunta y acompaña. Por un amigo de veinte años que desaparece, nadie dice nada, y encima da apuro estar tan afectado.
Herramienta 2
Distingue si se ha roto o se ha apagado
No es lo mismo un conflicto concreto que una amistad que se ha ido diluyendo por vidas que dejaron de coincidir. La primera se puede hablar; la segunda casi nunca tiene culpable.
Herramienta 3
Si hubo conflicto, la conversación merece un intento
Muchas amistades se pierden por un malentendido que nadie aclaró porque los dos esperaban al otro. Un intento honesto vale la pena, aunque no salga.
Herramienta 4
Acepta que se puede acabar sin que nadie sea el malo
Buscar un culpable —él o tú— alarga el asunto meses. Las amistades también caducan, y muchas veces es solo que ya no encajáis.
Herramienta 5
Cuidado con la gente en común
Pedir a los amigos comunes que tomen partido, o preguntarles por él, alarga el duelo y suele acabar costándote más relaciones de las que había en juego.
Herramienta 6
Repón, aunque no apetezca
Después de una pérdida así es normal cerrarse un tiempo. El problema es cuando ese tiempo se alarga y te quedas con una vida social bastante más pequeña sin haberlo decidido.
¿Y si quieres trabajarlo con alguien?
Soy Miguel Martínez, psicólogo colegiado nº CV17649. Paso consulta online para toda España y presencial en Valencia. Si esto que cuenta la guía te está pasando de verdad y quieres que alguien mire tu caso, escríbeme y te digo cómo trabajo, sin compromiso.
Cómo trabajo y cómo pedir cita →