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📎 Guía gratuita · Ansiedad

Cómo saber si tengo ansiedad

Por Miguel Martínez, psicólogo · Colegiado nº CV17649

Seis claves para saber si lo que tienes es ansiedad o es la vida yendo rápido: qué síntomas cuentan, dónde está la línea y qué hacer con la respuesta.

Ilustración: el ratón de Psicolinks junto a una alarma que suena
La idea de fondo. Casi todo el mundo llega tarde a esta pregunta por dos motivos. El primero es que la ansiedad se presenta muchas veces en el cuerpo —taquicardia, mareo, estómago, presión en el pecho— y uno se pasa meses en el médico buscando otra cosa. El segundo es que preocuparse es normal, y sin una línea clara no se sabe cuándo deja de serlo. Esa línea existe y es bastante concreta: cuando no puedes parar, cuando ocupa buena parte del día y, sobre todo, cuando has empezado a dejar de hacer cosas.

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Seis claves

Herramienta 1

La ansiedad no es solo mental: la mitad es cuerpo

Mucha gente tarda años en ponerle nombre porque esperaba angustia y lo que tenía era taquicardia, mareo, presión en el pecho, estómago revuelto, tensión de mandíbula o falta de aire. Todo eso es ansiedad y todo eso es real.

Hazlo así: si te han hecho pruebas y salen normales, y los síntomas suben en las situaciones exigentes, esa combinación apunta bastante claro. Pero lo médico se descarta con un médico, no aquí.

Herramienta 2 · La que de verdad distingue

Preocuparse no es lo mismo que tener un problema de ansiedad

Todo el mundo se preocupa. La diferencia está en tres cosas: si puedes parar cuando quieres, cuánto tiempo del día ocupa y qué has dejado de hacer por ella.

Hazlo así: contesta a esas tres. Si no puedes parar, si ocupa buena parte del día y si has empezado a evitar cosas, ahí ya no hablamos de preocupación normal.

Herramienta 3

La señal más fiable es la evitación

De todos los indicios, el que mejor marca la línea es este: qué has dejado de hacer. No conducir por autopista, no coger el metro, no hablar en reuniones, no ir a sitios con gente, no quedarte solo.

Hazlo así: escribe la lista de lo que evitas. Si ha crecido en los últimos meses, tienes tu respuesta, y además tienes el orden del tratamiento.

Herramienta 4

Ponle un número, no una impresión

Las impresiones cambian con el día. Un cuestionario validado te da un punto de partida y, sobre todo, algo con lo que comparar dentro de unas semanas.

Hazlo así: hazte el test de ansiedad (GAD-7), que son dos minutos. No diagnostica —eso lo hace un profesional— pero sitúa.

Herramienta 5

Mira si hay algo que la esté alimentando

Café, poco sueño, alcohol, mucho móvil y un cuerpo parado suben la activación de base. No causan un trastorno de ansiedad, pero pueden estar poniendo el listón mucho más bajo.

Hazlo así: revisa esas cinco cosas antes de nada. En bastante gente, ordenar sueño y cafeína baja el nivel general lo suficiente como para notarlo.

Herramienta 6

Saber si la tienes solo sirve para decidir qué haces

Ponerle nombre alivia, y ahí se queda mucha gente. El nombre no cambia nada por sí solo: lo que cambia las cosas es empezar a hacer algo distinto.

Hazlo así: si te reconoces, elige una guía y sostenla tres semanas. Y si no se mueve, eso no es fracaso: es la señal de que toca ayuda profesional.
Un apunte importante. Nada de esto es un diagnóstico: eso lo hace un profesional valorando tu caso, tu historia y desde cuándo te ocurre. Y los síntomas físicos hay que consultarlos primero con tu médico, siempre. Si después de eso quieres trabajarlo, la ansiedad es de los problemas que mejor responden al tratamiento.
Más sobre esto. Un repaso corto de qué funciona con la ansiedad y qué la mantiene, en ansiedad: qué funciona.

¿Y si quieres trabajarlo con alguien?

Soy Miguel Martínez, psicólogo colegiado nº CV17649. Paso consulta online para toda España y presencial en Valencia. Si esto que cuenta la guía te está pasando de verdad y quieres que alguien mire tu caso, escríbeme y te digo cómo trabajo, sin compromiso.

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