Carga mental: repartir lo invisible
Por Miguel Martínez, psicólogo · Colegiado nº CV17649
Seis herramientas para cuando llevas tú toda la gestión de la casa aunque las tareas estén repartidas, y llegas a la noche agotada sin poder explicar bien de qué.
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Seis herramientas
Herramienta 1
Ponle nombre a lo invisible
La carga mental no son las tareas: es acordarse de ellas. Saber que quedan dos pañales, que el martes hay excursión, que hay que renovar el seguro y que a tu suegra le toca cumpleaños. Se reparte mal porque no se ve, y quien la lleva parece que «se agobia sola».
Herramienta 2 · La que de verdad cambia las cosas
Reparte responsabilidades enteras, no tareas
Aquí está la clave. «Ayúdame más» o «pon tú la lavadora» mantiene la gestión en la misma cabeza. Repartir de verdad es ceder el asunto completo: quién se acuerda, quién decide, quién lo ejecuta y quién asume si sale mal.
Herramienta 3
Saca la lista de tu cabeza a un sitio común
Mientras el sistema operativo de la casa esté en una sola cabeza, esa persona no descansa nunca, ni de vacaciones.
Herramienta 4
Deja de ser la traductora de tu propia casa
Si todo el mundo te pregunta a ti dónde está cada cosa, cuándo es cada cita y qué hay que comprar, sigues llevando la carga aunque no hagas la tarea.
Herramienta 5
Baja el listón, y bájalo de verdad
Parte de la carga es autoimpuesta: la casa impecable, el tupper casero, el regalo perfecto, la fiesta de cumpleaños de revista. Nadie te lo está pidiendo tanto como tú.
Herramienta 6
Ten la conversación sin balance de agravios
La conversación que empieza con «yo hago mucho más que tú» acaba en una contabilidad de quién hizo qué en 2019 y no cambia nada. Se plantea distinto.
¿Y si quieres trabajarlo con alguien?
Soy Miguel Martínez, psicólogo colegiado nº CV17649. Paso consulta online para toda España y presencial en Valencia. Si esto que cuenta la guía te está pasando de verdad y quieres que alguien mire tu caso, escríbeme y te digo cómo trabajo, sin compromiso.
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