Un equipo de investigadores analizó cómo tres factores —la riqueza psicológica (variedad de experiencias significativas), el significado vital y la felicidad— se relacionan con el bienestar psicológico en adultos. Para ello, 494 participantes respondieron cuestionarios validados que medían cada uno de estos aspectos.
Los resultados mostraron que estos tres factores en conjunto explicaban el 45,3 % de la variación en el bienestar psicológico de las personas. Además, se encontró que tanto la riqueza psicológica como el significado vital tienen una relación indirecta pero significativa con el bienestar: su influencia pasa primero por aumentar la felicidad de la persona.
Esto sugiere que para mejorar el bienestar en adultos no basta tener experiencias diversas o sentir que la vida tiene propósito; es necesario que esas experiencias y ese propósito generen alegría y satisfacción cotidiana. El hallazgo abre la puerta a intervenciones tanto individuales como comunitarias orientadas a potenciar estas tres dimensiones.