Investigadores neozelandeses evaluaron si un taller intensivo de Mindfulness aplicado a la medicina (3 días) podía mejorar el bienestar de profesionales sanitarios. Los participantes completaron cuestionarios una semana antes y tres meses después del taller, midiendo estrés percibido (PSS) y burnout (MBI).
Los resultados fueron positivos: el estrés percibido cayó significativamente de 19,6 a 14,0 puntos (p<0,001), el agotamiento emocional disminuyó de 21,2 a 16,4 (p=0,036), y el sentido de logro personal aumentó de 37,5 a 40,6 (p=0,033). Además, la proporción de profesionales practicando mindfulness regularmente pasó del 43% al 71%.
Este hallazgo sugiere que una intervención breve e intensiva de mindfulness puede ser una herramienta práctica y viable para reducir el burnout en sanitarios de atención primaria y hospitalaria, sin requerir meses de formación.